Es que sabéis mucho

Sí, vosotros. Sí, los que estáis leyendo esto. Sí, me refiero a vosotros.

Cuando comencé a publicar artículos como los que llenan este cuaderno de bitácora mi intención no era predicar al converso, como se suele decir. Eso sólo puede suponer un ejercicio de futilidad o de autobombo. Aspiraba, más que nada, a sacar algunas cosas a la luz ante quien pudiera desconocerlas. Es posible que se esté logrando, no lo sé porque nunca miro las estadísticas. Miro únicamente los comentarios —cantidad y contenido— y la sensación que saco de ellos es de que a nadie le hacen falta mis advertencias. Las personas que añaden algo poseen conocimientos vastísimos y probablemente nunca caerían en los fallos que se suelen reprochar en el blog o no se verían ante las dificultades que señalamos. No digo con esto que piense dejar el blog ni nada parecido, simplemente estoy haciendo una reflexión.

Lo mismo ocurría en el curso de traducción para doblaje al que asistí hace unos días. Los compañeros, casi todos licenciados den Traducción e Interpretación y algunos guionistas o periodistas, entregaban unos impecables ejercicios que no rozaban ni de lejos el tipo de equivocaciones de las que nos quejamos aquí. La profesora, muy buena traductora, procuraba enseñar a no traducir de forma demasiado literal, a no caer en «falsos amigos», a emplear un perfecto castellano que no sonase a traducción, a buscar y trasladar todas las referencias culturales… pero es que casi no era necesario. Viendo tal nivel en el alumnado del curso, una se preguntaba cómo era posible que en la vida real, es decir, entre quienes ya están haciendo traducciones profesionalmente, los resultados fuesen peores.

Me atrevo a aventurar que, entre otros motivos*, se deba a que precisamente quien ya hace bien las cosas, quien es buen profesional, quien tiene interés por mejorar y aprender sin fin… es quien acude a estos cursos o consulta páginas al respecto. Sin embargo, quienes más lo necesitarían porque aún sufren limitaciones, piensan que ya lo saben todo. Ya se conoce aquello de que la ignorancia es muy osada.


Y es que el quid de la cuestión está aquí: la profesora predicaba la necesidad de la constante duda metódica para traducir y afirmaba que la curiosidad debía ser una característica común a todos los profesionales de la traducción. Ya titulé un post «el problema de no saber es no saber que no lo sabes». El no saber que no se sabe es el motivo de que se caiga en los «falsos amigos», de que se obvien las referencias culturales y de que se traduzcan al pie de la letra las expresiones coloquiales o frases hechas, entre otras cosas. El tipo de persona que se molesta en asistir a un curso cuando ya es licenciado e incluso profesional y que busca en Internet o en diccionarios es alguien que casi siempre hará bien su trabajo porque está abierto a aprender, es dúctil y está dispuesto a reconocer que no sabe cosas. Quien no posea esta predisposición necesitaría conocerlo todo para realizar una buena traducción y es difícil que alguien tenga tantos conocimientos.

* Los plazos cortos pueden influir en que no haya tiempo de buscar cosas que se sabe que habría que consultar.

23 comentarios:

Jaime dijo...

No hables por todos, que yo no soy traductor... ;-)

Bueno, aunque desde principios de mes estoy trabajando en Irlanda, así que algo de "traducción mental" tengo que hacer... :-P

Creo que esto que dices es algo que se da un poco en casi todos los ámbitos... Creo que uno de los pilares de la profesionalidad, o amor por tu trabajo, o como se quiera llamar, es la curiosidad y el aceptar que sigues y seguirás siendo toda la vida un aprendiz... Sin duda esa actitud es importante, casi fundamental... Y, claro, abunda en blogs y otros medios que muestran un poco a la gente que se preocupa por lo que hace, que no es el 100% ni mucho menos...

De todas formas, mucho ánimo, que el blog me encanta!

Manuel dijo...

Pues yo debo decir que sí aprendo con cada entrada de tu blog. Estudiar traducción e interpretación, o filología, es una vocación tardía que he descubierto y voy a poner manos a la obra, y todo lo que aprendo aquí sé que me servirá y mucho. Así que por mi parte, muchas gracias, y sigue deleitándonos :)

La navaja en el ojo dijo...

No hace falta que seas traductor para incluirte.

Supongo que sí hay cosas que se pueden aprender. Yo misma aprendo cuando me documento para las entradas que publico. Quizá la diferencia de la que quiero hablar consiste en que, quien está interesado en seguir aprendiendo, hará bien las cosas, al menos con un tiempo dedicándose a esta profesión. Quien cree que ya lo hace bien, nunca aprenderá nada nuevo.

Elperejil dijo...

Bueno, como lego, las tres cuartas partes de los falsos amigos y otros errores de traducción que hoy conozco (o expresiones mal traducidas que se usan como si fuesen vernáculas; el famoso "escenario", por ejemplo) las he aprendido en esta página; así que espero que sigas publicando.

El problema es el que dices... el que ya piensa que sabe y pasa de seguir aprendiendo; y, en esto, como en todo, hay que estar siempre muy al día y no mirarse demasiado el ombligo. Este blog es un estupendo ejercicio de estar al loro... o "to the parrot", jaja...

Onetwothree dijo...

Creo que la curiosidad fue el motivo de que empezase a estudiar inglés y también de que me pase cuando puedo (y me acuerdo) por aquí.

Una de mis pasiones es el cine y sin saber inglés me estaba perdiendo mucho de muchos actores (curiosidad) ya que los actores de doblaje de este país convierten totalmente una película cuando hacen el doblaje, es sencillamente otra película, ni mejor ni peor, simplemente otra película.

Pienso que ese mal endémico al que haces alusión afecta a todas las profesiones, es decir, que es una cuestión de carácter y no de profesión.

Pero tu vas más allá y aunque no pienso que carecer de esa pasión por seguir aprendiendo, porque nadie lo sabe todo, no te hace mal profesional si que te hace un profesional incompleto.

Así que no dejes el blog, que se lo que cuesta mantener y seguir con el blog, y que sepas que estas crisis de fe (tanto en el blog, como el tu trabajo, como en lo que significa ser un profesional) terminan casi siempre superándose.

Un saludo.

La navaja en el ojo dijo...

Muchas gracias a todos.

No quería dar la impresión en el post de que iba a dejar el blog, ni tampoco de que amenazaba con cerrarlo para que me dieseis ánimos (gracias por ellos, pero no era lo que buscaba, jeje). Es simplemente una reflexión que hice durante este curso.

A pesar de lo que digo, sí que creo que se puede aprender mucho y que simplemente el acostumbrar a pensar y dudar sobre las traducciones es bueno, ya que lo normal es que cualquiera cuestione otras cosas, como las traducciones inventadas y no se dé cuenta de errores de este tipo. Es una putada para los traductores que se les examine con lupa constantemente, cosa que no les ocurre a otros profesionales, pero por lo menos trataremos de hacerlo con fundamento.

Okok dijo...

Mis amigas y yo nos solemos reír de los aires que se da mi hermana, que es una especie de parásito engreído. Entre otras lindezas tiene la de presumir de políglota estando entre políglotas, alguna que se dedica profesionalmente a la traducción y otra profesora de idiomas en una EOI. Ella, por cierto, no tiene oficio conocido.

Pero hemos decidido que es muy buena en los idiomas que habla: en todos mantiene el mismo nivel de "catetismo", pues su tono y vocabulario en inglés, catalán y el poco francés que le he oído son tan atolondrados como en castellano. Su afición por empezar frases con "Al igual" y sus fantasías de trabajar de traductora desde casa "con el internet" nos han llevado a llamarla "La To The Same".

Ella NUNCA leería un blog como éste, ni suele consultar a diccionarios, ni suele creerte cuando dices que algo se pronuncia o se formula de otra manera. Pero de vez en cuando prepara algún examen para acumular titulillos y entonces, sí, entonces, busca en internet las dudas que tiene.

Creo que, además de los buenos ratos que nos haces pasar a los habituales, ayudas bastante a gente que busca una cosilla puntual y la resuelve, aunque no se pare a dar las gracias.

¡Angelicos!

Musa dijo...

No te falta razón. Muchos profesionales deberían tomarse más en serio la cuestión del "reciclaje". Yo acabo de licenciarme; lo de encontrar trabajo está siendo una tortura, pero lo de aparcar los estudios "de por vida" es aun peor.

Dani GV dijo...

Yo soy del bando de los que no tienen ni idea y me resulta curioso todo lo que comentas por aquí. Ni siquiera estoy familiarizado con el mundo de las traducciones en casi ningún aspecto de mi vida. Así que la función divulgativa que buscabas, al menos conmigo, sí la consigues. También deberías tener en cuenta que suele comentar la gente que tiene algo que aportar y se suelen omitir los comentarios del tipo "Muy interesante, gracias", así que a lo mejor no sabemos tanto. Un saludo, enhorabuena!

AdPV dijo...

Tal vez no venga mucho a cuento, pero os puede interesar:
El País (edición Galicia), lunes 22 de febrero:
Un error de traducción de la norma europea castiga la concha de mejillón:

http://www.elpais.com/articulo/Galicia/error/traduccion/norma/europea/castiga/concha/mejillon/elpepiautgal/20100222elpgal_5/Tes

Dan dijo...

Muchas las sabía. Otras no. Y otras tantas las tenía en mi mente pero de manera latente y ha sido necesiario esto para sacarlas de esa tiniebla.

Al igual(jajaja)

Es curioso ver que la gente que más sabe suele ser a menudo la más dispuesta a aprender. Cierto es que este blog a menudo predica al converso pero has visto que hay gente de otros ámbitos que no cae en esto.slyse

enTropy dijo...

Estoy seguro de que hay mucha gente siguiendo tu blog pero escribe comentarios en el, ya que no pueden aportar nada interesante. Me incluyo en ese grupo. No soy traductor pero suelo tener que leer bastante en inglés y me interesa :)

Por cierto, que el otro día leí algo que me desconcertó bastante. Se trata del título de un artículo de mi sector. Dice así: "Modelos de Awareness en Sistemas Colaborativos: Estado del Arte."

En este caso "Awareness" es un tecnicismo, pero lo de "Estado del Arte" me dejó sumamente desconcertado durante unos segundos ya que suena fatal, hasta que me vino a la cabeza el "State of the art".

La navaja en el ojo dijo...

Pufff, terrible. No te extrañe que sea una traducción literal de "state of the art", que ya hemos comentado en otras ocasiones que significa "punta" en el sentido de los últimos avances técnicos y tal. Madre mía, que eso se considere una traducción.

Gracias por lo que comentas sobre el blog.

Chandra dijo...

Es problema es siempre el mismo: El conocimiento exije tiempo y esfuerzo pero la ignorancia es instantanea.

enTropy dijo...

Lo que más miedo me da del caso de "Estado del arte" es que no se trate de una traducción :p

Anónimo dijo...

¡Hola!
Me uno al coro de no traductores a los que este blog les aporta mucho, mucho. Vivo en el extranjero desde hace años, en un entorno trilingüe por lo que la traducción es de algún modo parte de mi vida. He aprendido mucho de tu blog: mucho inglés, mucho sobre las "trampas" que acechan al pasar de un idioma a otro, también sobre cine,... Me he reído un buen rato y me he entretenido con las entradas y los comentarios. Aunque no andes "pescando piropos" ahí queda el mío: ¡me encanta tu blog!
Un saludo,
María

Javier Chacón dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Javier Chacón dijo...

Yo soy de los que sabe bastante poco y aprende mucho más de este blog. Mi inglés es en una gran medida producto autodidacta, y eso es una fuente de errores enorme.

Lo que dices es una verdad tan triste como frecuente, además de puramente lógico. Los que van más a clases son los que menos necesitan aprender, pero si saben es porque ya fueron a muchas antes y están dispuestos a hacer grandes esfuerzos para mínimos progresos, porque cuando uno aspira a la perfección cualquier mejora es bien recibida. Mucha gente aspira simplemente a la suficiencia, por lo que hacer un gran esfuerzo para seguir haciendo algo que ya haces bastante bien y sin esperar una promoción por ello carece de interés. A parte de esfuerzo, los mejores también cuestan una pasta que no supone necesariamente una inversión al no ir acompañada de aumentos o mejores puestos.

Lo que ya cuesta más entender es por qué habiendo tantos buenos son quizás los menos contratados, al menos en apariencia. Un ejemplo que se me viene siempre a la mente es la intérprete española de muchas entregas de premios (si vistéis alguna en AXN sabréis quien digo), que me parece una injusticia que esté allí en lugar de otra más capacitada (que por narices tiene que haber).

Deduzco que salvo casos extremos, la mayoría de veces lo que pasa es simplemente que los errores se ven más que los aciertos y los contratados no lo hacen tan mal. Aunque hay errores tan grandes que cuesta aceptarlos incluso por excusas de lapsus o falta de tiempo.

La navaja en el ojo dijo...

Sí, si no hubiese un desembolso monetario de por medio, haríamos muchos más cursos.

Por supuesto, con lo último que dices, tienes toda la razón. Probablemente somos un poco (o un mucho) injustos al juzgar a alguien por un error aislado que haya cometido, ignorando todos los aciertos que haya podido tener en momentos que probablemente suponían la misma dificultad. Todos, hasta los que más procuran asegurarse de lo que hacen, pueden cometer errores.

Okok dijo...

En lo que no estoy de acuerdo es en esto:
"hacer un gran esfuerzo para seguir haciendo algo que ya haces bastante bien y sin esperar una promoción por ello carece de interés."
Mucha gente anda mejorando en lo que hace sin esperar promoción, simplemente por el placer de mejorar sus capacidades.

Javier Chacón dijo...

Okok, no dije exactamente eso, la frase empezaba con algo más, delimitando el campo al que aplicar lo siguiente.

"Mucha gente aspira simplemente a la suficiencia, por lo que hacer un gran esfuerzo para seguir haciendo algo que ya haces bastante bien y sin esperar una promoción por ello carece de interés."

Obviamente algunos siguen formándose por el simple placer de aumentar sus capacidades, pero para aquellos que sólo aspiran a la suficiencia, de los que hablaba en este caso, continuar la formación en ausencia de una motivación externa que muchas veces no hay, al menos al corto plazo que es el que suele buscar ese tipo de gente, hace que para ellos no tenga ningún interés.

Anónimo dijo...

No sé si ya he comentado lo siguiente en este blog, pero un profesor mío de la carrera dijo (medio en broma, medio en serio) que "para ser traductor era necesaria una gran dosis de humildad; no para ser intérprete" :))

En la vida en general suele ser la gente prepotente y autosuficiente la que más mete la pata. No hay más que echar un vistazo a nuestro alrededor: tu jefe, tu cuñado "manitas" o gente que sencillamente se cree infalible llueva o no llueva, como ese profesor de inglés americano (Richard Vaughan) que hace unas traducciones al español desastrosas...

Un saludo,

Miguel Hamburgo

Ana dijo...

Pues yo creo que el problema no es tanto de los profesionales o licenciados en traducción, que supongo que tienen un alto nivel en general; sino en el intrusismo, porque hay muchisima gente traduciendo, simplemente por acreditar un nivel medio de inglés, que no es lo mismo que saber traducirlo. Y es que conozco casos de grandes editoriales que subcontratan hasta a 2 empresas para traducciones que acaba haciendo el primero que pasa por 3 euros la página; sobre todo en temas especializados, como manuales de informática o cosas así. Yo misma, soy arquitecta y traduje una vez un manual con mi mejor intención de hacerlo bien; pero detenerse en cada expresión no compensa con lo que pagan. Es algo triste.

Enhorabuena por el blog, por cierto.

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