29 mayo 2009

Radio encubierta

NOTA: Ya había adelantado todo esto en otro artículo, pero ahora que hay traducción para The boat that rocked, lo completo.

"To rock the boat" (literalmente "balancear el barco") puede significar, figuradamente, "causar problemas", "desequilibrar" o "tentar la suerte".

De ahí extrae Richard Curtis el título de su última película, The Boat That Rocked, que se estrena en España el viernes, 29 de mayo. Lo utiliza porque habla de una situación inestable y que constantemente se mantiene al límite, haciendo equilibrios sobre la cuerda floja.

Pero principalmente hace un juego de palabras con la literalidad, ya que la película habla de emisoras pirata que emitían desde un pantalán anclado lejos de las costas del Reino Unido, por lo tanto, lo de "boat" es tal cual. Además, la palabra "rock" tiene aquí el doble sentido de "mecer" (lo que hacen las aguas al barco) y del género de música que se escuchaba por esas radios.

La traducción que se ha dado no ha buscado la exactitud. Sin embargo, por una vez, ha tratado de mantener el hecho de que hubiese juegos de palabras. Claro, un doble sentido (en este caso, triple) rara vez es traducible, por lo que han tenido que buscar otro diferente. El resultado no es muy bueno, pero sí las intenciones y con ello me quedo.

Radio encubierta es el título que tiene la película en España. No hará falta indicar cuál es el doble sentido: "encubierta" significa que la emisora es pirata y "en cubierta" señalaría que opera desde un barco.

25 mayo 2009

La preponderancia del inglés en los festivales

Ayer se clausuró el Festival de Cine de Cannes y los medios de todos los países se apresuraron a dar la noticia sobre los ganadores, comunicando sus títulos en inglés.

Pongo como ejemplo la película que se llevó la Palma de oro: Das weiße Band (la cinta blanca), de Michael Haneke. Está dirigida por un austriaco, en su coproducción colaboran Francia, Alemania y Austria y los diálogos están rodados en alemán. El idioma inglés, por lo tanto, no tiene cabida de ninguna forma y, sin embargo, los medios de habla hispana se han referido a la película como The White Ribbon e incluso la propia distribuidora, que supongo que aún no le ha buscado traducción, habla de ella con el título en inglés (lo cual ya nos suena).

No comprendo esta actitud. A lo que me refiero es a que en mi cabeza caben dos opciones válidas: conocer el título original, porque es el primigenio y porque todo el mundo siempre está muy en contra de las traducciones y de los doblajes. O conocer un título que podamos entender porque es importante saber a qué se referían los autores cuando nombraron la película.

Esta posición intermedia, en la cual el título original se nos elude y su interpretación, también, es la que no comprendo.

Habría entendido que nos hubiesen llegado referencias sobre el film como Le Ruban Blanc, ya que el festival se lleva a cabo en Francia, pero tampoco ha sido así.

Es normal que los festivales, se hagan donde se hagan, utilicen el inglés como idioma internacional. Todo se subtitula siempre a lo que se hable allí y también al inglés –por ello, en lugares donde hay más de una lengua, la pantalla se llena de letras: en Sitges y Locarno lo he podido comprobar—. Es lógico que el festival utilice el inglés para que la prensa de todos los países pueda comprender las películas y los folletos que reparten. Los medios, cuando envían a alguien de corresponsal, ya se ocuparán de que sepa inglés para que lo entienda todo bien.

Eso sí, eso es lógico. Pero, una vez se sale de la utilidad del inglés para las Torres de Babel en las que se convierten estas localidades durante la celebración, ya deja de tener sentido seguir usando este idioma como si se tratase del esperanto. Por un lado, allí se hacía para evitar traducir y subtitular a treinta idiomas, pero en la prensa de cada país ese problema ya no existe porque cada publicación tiene un único idioma. Por otro lado, que los críticos que acuden a cubrir el festival hablen inglés, sí sería de esperar, pero que lo hable cualquiera de los lectores es una falacia (nos creemos que cualquiera sabe inglés, pero no es verdad).

Es cierto que hay películas para las que se impone lo que se llama un "título internacional". Son aquellas que están en idiomas con otro alfabeto y que, si no se nos tradujesen, no podríamos siquiera leer en voz alta, es decir, pronunciar. Así, el cine asiático, el griego, etc… es normal que nos llegue con una traducción al inglés o con una trascripción de su título. Pero esto, que es un imperativo con el que tenemos que tragar, no debería convertirse en norma para idiomas tan poco alejados como el alemán.

18 mayo 2009

El gran carnaval

La película de Billy Wilder de 1951 Ace in the Hole o The Big Carnival se tradujo en España como El gran carnaval.

Si se busca en un diccionario inglés-español la palabra "carnival", aparecerá "carnaval" como una de las traducciones. Sin embargo, la acepción a la que se refería el título estadounidense no es la que se corresponde con nuestra palabra.

Empecemos por buscar las definiciones que ofrece el DRAE:

carnaval.

(Del it. carnevale, haplología del ant. carnelevare, de carne,
carne, y levare, quitar, y este calco del gr. ἀπόκρεως).

1. m. Los tres días que preceden al comienzo de la Cuaresma.

2. m. Fiesta popular que se celebra en tales días, y
consiste en mascaradas, comparsas, bailes y otros regocijos bulliciosos.

ser un ~.

1. loc. verb.
coloq. Dicho de cualquier reunión: Ser muy alegre y ruidosa.


2. loc. verb. despect. Se
dice del conjunto de informalidades y fingimientos que se reprochan en una
reunión o en el trato de un negocio.


Busquemos ahora la definición en inglés. Veremos que no aparece el tema de los disfraces ni tampoco el inicio de la cuaresma o la eliminación de la carne. Es una fiesta, pero no se especifica el tipo.

1. a festival marked by merrymaking and processions

2. a traveling show;
having sideshows and rides and games of skill etc.

Pero lo más importante no es eso, sino que en la película no había nada parecido a lo que conocemos nosotros por "carnaval". Si acaso, sería lo que se puede leer en la segunda definición de las dos inglesas.

Si queremos pensar que el título estuvo bien traducido, nos quedaríamos con esa segunda locución verbal despectiva que incluyo más arriba bajo el apartado "ser un…". Pero incluso aunque busquemos esa explicación con generosidad, considero que habría sido más acertado buscar otra palabra como "desfile", "circo" o algo así.

Como curiosidad, se puede comentar que en italiano el título se tradujo del primer título inglés: L'asso nella manica ("el as en la manga").

07 mayo 2009

Pocos destellos y poca genialidad

De lo que más suele quejarse el público del cine en España, en cuanto a las traducciones, es de los títulos de películas que no tienen nada que ver con el original. Por mucho que a veces clamen al cielo, este blog no se inició para criticar ese tipo de decisiones que, malas o no, son conscientes.

Lo que sí era nuestra intención era señalar esos títulos que se deben a errores en la traducción en el sentido de que no se ha entendido lo que decía el original o a que se desconoce el idioma de origen y se inventa la traducción haciendo una labor de adivinación bastante absurda.

Uno de los casos que entrarían en el último apartado es la traducción que se ha dado a Flash of Genius. Se ha caído en una literalidad alarmante al cambiar esa frase hecha por Destellos de genio, cuando lo que quiere decir es "genialidad", "ocurrencia", "chispa", "inspiración"...

Se podría decir que más o menos se entienden esos sentidos del título español. Es decir, que puede pareceros un matiz, como lo de Cosas que diría con solo mirarla. Pero en mi opinión, tanto este caso como aquel, no son cuestión de matices ni de elegir mejor o peor las palabras, dentro de que todas se aproximen. Son simplemente traducciones que demuestran que no se sabe lo que significa la expresión en el idioma original… bueno, es que probablemente ni siquiera se sepa que en inglés se trata de una frase hecha.

"Genius" no sólo significa "genio", sino también "genial" o "genialidad". Esta frase hecha, a lo que se refiere es a la genialidad. "Destellos de genialidad", por lo tanto, sería más cercano, aunque redundante o excesivo, ya que, como frase hecha que es, podría tener una traducción más inmediata en una palabra única o en una expresión castellana.

En el caso de esta película en concreto, la inclusión de esta frase hecha tiene un sentido que va más allá y que igualmente se pierde en la traducción. Flash of Genius trata sobre un hombre a quien las empresas automovilísticas le roban el invento del limpiaparabrisas de diferentes velocidades. Por ello, se ve envuelto en juicios sobre patentes.

Tras el juicio por una patente Cuno Engineering Corp. vs. Automatic Devices Corp. (1941), se estableció una doctrina en EE. UU. por la que el juez podía echar mano de lo que se llamaba el test del "flash of genius", que se podría traducir por el "test de la ocurrencia". Determinaba que, si al inventor se le había ocurrido la idea en un destello de inspiración, se le otorgaría la patente, mientras que, si hubiese llegado hasta ese invento por habilidad artesanal, no tendría derecho a ella.

En 1952 se anuló esta doctrina, ya que se dijo que la patente tendría que corresponder al inventor independientemente del modo en el que hubiese logrado el artilugio. El invento de Robert Kearns del limpiaparabrisas intermitente se le ocurrió a modo de flash, pero este test seguro que no se llevó a cabo en el juicio por la patente, ya que todo esto ocurrió a partir de 1963.