31 enero 2009

Juego de desayuno en las pieles


De nuevo, algo aparecido en "Saber y ganar" llama mi atención. Hace unos días hicieron una pregunta sobre una obra artística de Meret Oppenheim de 1936. El objeto, que podéis ver en la fotografía, se llama en francés "Le Déjeuner en fourrure". Este título se lo dio de André Bretón con la idea de homenajear al famoso cuadro de Edouard Manet "Déjeuner sur l'herbe".

La traducción que daban en el programa Jordi Hurtado y Juanjo Cardenal caía en uno de los "falsos amigos" más comunes y consabidos entre el idioma francés y el castellano. A pesar de eso, no creo que fuese culpa de ellos, pues en varios lugares he encontrado referencias a esta obra con el mismo fallo de traducción. Se referían a ella como "Juego de desayuno de piel".

Como sabrá casi cualquiera –incluso personas que no hayan estudiado el idioma, pero que hayan estado en un país de habla francesa o en un hotel de cualquier lado. Por ese motivo yo sé que en alemán se dice "früchstuck"—, el "desayuno" se llama "petit-déjeuner" y el "déjeuner" equivale al "almuerzo".

Por ello, el título debería ser "El almuerzo de piel". Ni siquiera "El almuerzo en las pieles", como escriben en otras fuentes, pues ese "en" significa "hecho de" en este contexto. Por ejemplo, "chaise en cuir" sería una "butaca de cuero", no una "butaca en cueros". En ese otro detalle, por lo menos, sí acertaron los que hablaban de desayunos.

Lo que ocurre es que la obra de arte en sí tiene más aspecto de útiles para desayuno que de utensilios para una comida. Es una gran taza con un platillo bajero y una cucharilla de café o té. ¿Qué nos haría pensar esto? ¿Quizá fue Breton quien se alejó un poco del verdadero sentido de la pieza al darle el título? Probablemente. La traducción, con "false friend" incluido, tiene más lógica que el título que le dio el surrealista y es muy probable que sea eso lo que ha llevado a la confusión a la hora de traducir el nombre.

26 enero 2009

Revolutionary Road o Vía Revolucionaria

Cuando la novela Revolutionary Road, de Richard Yates, se publicó en nuestro país traducida por Luis Murillo Fort, recibió el título de Vía Revolucionaria. Pero la impresionante adaptación cinematográfica de Sam Mendes se ha titulado Revolutionary Road, tal cual el título original.

En otra ocasión hablé de que las películas que fuesen adaptaciones de libros deberían respetar la traducción de las novelas porque los lectores que ya conociesen la obra literaria la identificarían inmediatamente y se podrían convertir en posibles espectadores y porque suelen traducirse mejor (o eso creemos).

Sin embargo, en esta ocasión considero que ha sido mejor la opción que ha tomado la distribuidora de la película al elegir no traducir el título de Revolutionary Road.

Ante todo, el motivo de que no se traduzca es que nos encontramos ante un nombre propio. Revolutionary Road es el nombre de la calle donde transcurre la mayor parte de la película. Normalmente no traduciríamos el nombre de un lugar.

Entiendo la intención de quienes diesen el nombre español –suponemos que, igual que cuando se trata de películas, esto no es cosa de los traductores, sino de las distribuidoras; en novela serán los editores quienes inventen los títulos—, pues hay mucho significado en la elección del nombre de esa calle en inglés. De hecho, existe un diálogo en el que un personaje que, en cierto modo es la voz de la razón, finge una confusión para situar la palabra "revolucionarios" en lugar del apellido de los protagonistas en una frase.

Comprendo también que se ha elegido "vía" en lugar de otros sinónimos que traducen más exactamente "Road" como "ronda", "calle" o "carretera" porque esta palabra tiene la posibilidad de que se le encuentren dos sentidos: la vía podría ser la manera, el estilo.

Pero, aunque comprenda estas razones, creo que es demasiado atrevido traducir el nombre de la calle. Incluso si se tradujese algo, sería la palabra "road" la que pasaría a nuestro idioma, pero nunca el nombre en sí de la vía. Tal como está no me parece que te lleve al concepto de nombre de calle porque aquí las calles no llevan adjetivos, sino sustantivos. En todo caso, Calle Revolución, sí podría ser el nombre de una calle en nuestro país.
Suburbios

La misma película y el mismo libro me llevan a comentar otro aspecto interesante. Se trata de la palabra "suburbio". En EE. UU. y en R. U., el término "suburb" se refiere a zonas residenciales de personas pudientes como la reflejada en esta obra o la de la serie "Mujeres desesperadas". En España –y en otras partes de Europa: banlieue—, sin embargo, los "suburbios" son los barrios bajos, por lo general pobres y llenos de delincuencia y prostitución. Es decir, la imagen es completamente distinta. Por ello, creo que lo mejor para traducir "suburbio" sería "afueras". Expresiones para este tipo de vivienda de lujo con la palabra "afueras" sí que las hemos oído comúnmente: "un chalet en las afueras", "una casa en las afueras", etc…

19 enero 2009

Cómo hablan nuestro idioma los extranjeros

Estamos acostumbrados a ver en las películas personajes que no hablan el idioma correctamente porque son extranjeros (cuando digo "nuestro idioma", obviamente me refiero al idioma original del film, que en los doblajes se suele traducir con esa socorrida frase). Algunos de ellos, tengan o no acento*, se considera que dominan perfectamente la lengua que corresponda porque la han aprendido a conciencia en su lugar de origen o porque residen desde hace un tiempo en el país donde se habla ese idioma.

Con quienes me quiero quedar en este caso no es con ellos, sino con los que se supone, según guión, que aún están aprendiéndolo y no lo hablan bien todavía. En estos casos lo normal es que el actor o actriz que interpreta a dicho personaje tenga acento porque sea de verdad de otra nacionalidad o lo ponga –ya sea imitando otro o exagerando el suyo propio—. Hasta ahí todo bien.

Lo sorprendente es que estas personas que hablan, en teoría, muy mal el idioma, son capaces de hacer construcciones gramaticales que sólo dominaría alguien con un gran conocimiento. Podría darse el caso de que exista una construcción similar en el idioma original del personaje, pero muchísimas veces he visto que se produce esto en casos en los que no existen tales calcos. Personajes con poco dominio de los idiomas deberían caer constantemente en errores típicos que encontramos en las traducciones, como construcciones literales sin sentido, falsos amigos y demás.

Es gracioso encontrar que en algunas ocasiones los guionistas (no estoy hablando, por una vez, ni de doblajes ni de traducciones, sino de la escritura de los diálogos en su versión original) sí que tienen presente esto y tratan de colocarles a esos personajes frases mal dichas: eliminan artículos o preposiciones, ponen mal los tiempos verbales, etc… Es decir, les hacen fallar en las cosas más básicas o simples. Sin embargo, como probablemente los guionistas no conocen los idiomas originales de esos personajes, nunca les ponen que fallen en aquellas cosas en las que nos equivocamos casi todos los que tratamos de hablar lenguas extranjeras. Así que tan pronto hablan "como los indios" (como se decía antes), como demuestran un dominio que ya quisiéramos otros.

¿Cuál sería la solución? En algunos casos no habría ninguna dificultad pues, si el intérprete es de verdad extranjero, puede aportar perfectamente ideas sobre cómo habría dicho eso cuando aún estaba aprendiendo o cómo lo dicen sus compatriotas menos versados. Si no se tiene a mano esa ayuda, probablemente el/la guionista podría investigar un poco, hacer unas cuantas preguntas, aprender algo del idima para ver las diferencias. Y, si no, una persona que hable la lengua materna del personaje vendría bien para realizar una revisión general a todas esas frases.

Muchas veces no se tratará únicamente de despiste o de que no se haya sabido hacer. Estoy segura de que otra de las razones radica en que lo primordial para los creadores es que las frases resulten comprensibles. Por lo tanto, se escribe lo que los espectadores esperan oír y lo que pueda sonarles bien. Especialmente si hablamos de espectadores anglosajones, es muy probable que no estén acostumbrados a oír idiomas extranjeros y el simple hecho de que una construcción gramatical esté desordenada sea suficiente para que no comprendan la frase. Pero incluso con esta idea, si bien se podría hacer que nunca se dijese nada muy enrevesado, sí se podría optar por la simplificación y por darles a los personajes frases que cualquier principiante pueda construir.

Estoy de acuerdo en que habrá personas que aprendan el idioma directamente en el país y que sepan mucho de construcciones coloquiales y de argot juvenil o delincuente sin tener un completo dominio del vocabulario o de frases más o menos cultas. Pero no es a eso a lo que me refiero.

Los ejemplos pueden ser centenares, por supuesto. Saco a colación el último que he visto. Se trata de la película Transporter 3. En ella, hay un personaje que es ucraniano. En determinados momentos su inglés es tan malo que dice frases como "You're the gay!" o "I'm in car with man I don't know". Sin embargo, instantes después, es capaz de soltar un discurso donde se incluye la construcción "just this once". Alguien extranjero y que no sabe decir "you are gay", en ese caso diría "just this time" o "just now" o algo similar. Es obvio que esta película en concreto no brilla por sus diálogos, que son malos en muchos más sentidos que éste. Pero en films más cuidados en este sentido ocurre lo mismo con el dominio del idioma de los personajes extranjeros.

* Véase también en Switch Off and Let's Go:

Sobre los acentos

Sobre los acentos (II parte).

16 enero 2009

"Navy Investigación Criminal"

El mítico creador televisivo Donald P. Bellisario nos ofrece, desde el año 2003, la serie "Navy NCIS: Naval Criminal Investigative Service", protagonizada por Mark Harmon.

Como se puede entender sin mucha dificultad, a lo que hace referencia el título de esta serie es a la policía científica de la Armada, es decir, como el CSI dentro de este cuerpo militar.

Sin embargo, el título español es un híbrido curioso que me hace pensar que quienes se lo dieron no comprendieron exactamente el contexto en el que se desarrollaban estas investigaciones. En España se titula "Navy Investigación Criminal". Puede que a otras personas sí les remita a lo que de verdad quiere decir, pero cuando yo escucho este título me parece que Navy fuese por un lado y la Investigación por otro, como un subtítulo o una explicación. De hecho, hasta que vi unos minutos de uno de los dos capítulos, no lo llegué a comprender.

Cierto que gracias a la canción "In the Navy" de Village People, no será raro que casi cualquier persona sepa que "the Navy" es la Armada. Se puede aceptar también (aunque con muchos reparos) que este cuerpo de soldados se haya dejado sin traducir como si se tratase de un nombre propio. Pero incluso con eso, el título me parece confuso. Creo que se debería haber titulado "Investigación Criminal de la Armada" o incluso algo más similar al original: "Investigación Criminal Naval", aunque este último título tiene el feo problema de caer en una rima no intencionada.

En el caso de "CSI", serie de la que probablemente quisieron aprovechar el tirón cuando crearon "NCIS", la traducción del título no ha existido, sino que las siglas se han mantenido en el orden en el que se escriben en inglés. La diferencia está en que aquí lo pronunciamos "Ce Ese I" –en España somos así con las siglas, nunca diríamos, por ejemplo "Iu Tu", como en otros países de habla no inglesa, sino "U Dos"—. La solución de dejarlo tal cual me parece algo más honesta y menos absurda que la de la traducción a medias, pero claro, "Ene Ce I Ese" sería muy largo y se confundiría con la de Jerry Bruckheimer. (En la carátula francesa de la fotografía, vemos que no lo han traducido).

09 enero 2009

Romper el hielo

Tal día como hoy sólo se me ocurre escribir de cosas heladas. La cosa ahora está en sacar de ahí una entrada adecuada para este cuaderno de bitácora.

Por ello, se me ha ocurrido hablar de frases hechas que coinciden en unos y otros idiomas.

Lo normal es que nos encontremos que las expresiones coloquiales den problemas de traducción. O bien porque se toman literalmente y se llega a una frase que no tiene sentido. O bien porque en el original estaban utilizadas como juego de palabras y, cuando se trasladan a otro idioma y se cambian por la equivalente, se pierde la doble lectura.

Entre idiomas similares o de raíz común puede no ser tan raro que ocurra esto. Pero suele pasar muy poco entre lenguas que no han tenido convivencia ni fronteras en común, como el inglés y el español. Tanto que me llego a preguntar si en realidad se trata de influencias de las traducciones como las que solemos criticar en este blog, pero que ocurrieron hace tanto tiempo que ya tomamos la expresión como nuestra.

Romper el hielo/To break the ice.
En ambos idiomas tiene el mismo significado de pasar ese primer momento embarazoso y comenzar a sentir una tranquilidad en el trato.

Dormir como un tronco/To sleep like a log.
Dormir mucho, profunda y tranquilamente.

Tocar madera/To knock on wood.
Esto, como viene de una superstición, sí que es probable que tenga la misma raíz… nunca mejor dicho.

Hay otras expresiones, muy de hoy en día, que sí que sabemos que se han incorporado a un idioma por influencia de otros y ahí ni siquiera nos sorprende que coincidan. Por ejemplo: "salir del armario" o "to come out of the closet".

Seguro que se os vienen a la cabeza más expresiones de este tipo que coinciden en más de un idioma. Será divertido irlas aportando en comentarios. Muchas gracias y hasta la próxima.

03 enero 2009

"The IT Crowd"

La serie británica escrita por Graham Linehan "The IT Crowd" se ha traducido en España como "Los informáticos". Existen numerosas críticas no hacia la traducción en sí, sino hacia el hecho de que se haya traducido el título, ya que se supone que eso ha hecho que se pierda el juego de palabras.

Os sorprenderá la grafía del título, sin puntos tras las siglas. Es ahí donde está ese juego: se podría leer como "the it crowd", lo cual hace referencia a la gente que está en la onda, o que está "in". Se trata de una ironía, ya que los informáticos están en un sótano y son parias sociales o, como los llamamos cariñosamente por aquí: friquis –si son "nerds" o "geeks" ya sería cuestión de otro post—.

Sin embargo, la forma oficial de leer el título es pronunciándolo como si se tratase de siglas: "ai ti". Existen muchos debates acerca de esta pronunciación, incluso en Gran Bretaña, pero no hay duda de que la respuesta es la que doy, pues el capítulo tercero de la tercera temporada hacen una parodia de los inicios de otras series con uno de esos resúmenes en los que un locutor dice: "previamente en…" y la pronunciación de ese locutor fue "The I. T. Crowd".

Se rumorea también que otro de los juegos consiste en utilizar la palabra "crowd" para señalar eso de "tres son multitud", ya que en un principio Moss y Roy eran los únicos empleados de I. T. hasta que llegó Jen.

Como es lógico, cuando se hace una traducción es muy habitual que se pierdan los juegos de palabras; muy rara será la vez en la que dé la casualidad de que el sonido de las palabras se presta a lo mismo en un idioma y en otro. Por lo tanto, eso es algo inevitable y que no ha ocurrido aquí por primera vez, sino que viene pasando desde el principio de los tiempos. También ocurre al revés, si eso nos sirve de consuelo: habrá cosas que tengan juegos de palabras en español que llegarán sin ninguna gracia a los demás idiomas.

Si se hubiese dejado sin traducir y en España se conociese como "The IT Crowd" seguiría sin mantenerse el juego de palabras debido a un hecho que tenemos que afrontar: la mayoría de la audiencia tampoco entendería esos juegos, pues para ello hay que saber mucho inglés. Ni lo sabrá ni tenemos por qué exigírselo. En este caso se trata del inglés, pero si la serie fuese alemana o china, ¿también esperaríamos que toda la audiencia tuviese un dominio perfecto de cualquiera de estos idiomas para entender sus juegos de palabras? Claro que no.

De hecho, quien sí sepa inglés conocerá de sobra el título original y ya habrá captado esos juegos de palabras. Es decir, que no se habrá perdido el juego, pues quien lo pudo pillar, ya lo pilló. Hoy en día es raro que no se conozca el título original de algo… siempre que ese algo esté en inglés.