¿Por qué la solución no es dejar el título sin traducir?
Comprendo que, debido a los títulos tan cutres y similares entre sí que suelen dar a las películas cuando se opta por algo que no es una traducción del nombre original, exista la tendencia entre el público de reivindicar que se dejen sin traducir. Y hasta en algunos casos yo he llegado a decir que lo habría preferido a lo que se hizo.Pero no es una buena solución por algo de lo que probablemente no nos damos cuenta. La traducción ideal es la que logra que el espectador del país de destino tenga exactamente la
misma experiencia al percibir ese título o frase que el del país de origen. Y dejar el nombre tal cual, aunque pueda parecer que sí, no crea esa experiencia.Admitámoslo, no sabemos idiomas. Incluso si tratásemos sólo de títulos en inglés (que es sobre los que se suele quejar la gente), en España no se sabe demasiado inglés. Y mucho menos aún se sabe –esto me parece normal— tanto como en los países de habla inglesa. Es decir que, incluso las personas que más inglés sepan de aquí no van a percibir el título sin traducir de la misma manera que lo percibiría una persona del país de origen de la película.
Esto incluso podría ocurrir entre los distintos lugares de habla inglesa. A lo mejor un americano no percibe igual el título de una película británica que un inglés y de hecho, muchísimos films tienen nombres distintos a un lado y al otro del Atlántico. Así que, si ni siquiera en otro país donde se hable ese idioma se dominan los modismos lo suficiente como para obtener todo el sentido de un título, imaginémonos en uno donde se habla otra cosa.El dejar el título sin traducir puede hacer que lo percibamos como una cosa que nos suena bien, nos suena chula, pero vacía de significado, algo así como una marca.
Y eso es lo que se defiende cuando se defiende no traducir. Que no me digan que lo entienden de sobra porque no es así (reto a cualquiera a que me traduzca el título del primer cartel sin diccionario). Por lo tanto, se defiende que en el país de destino se tenga una experiencia absolutamente diferente a la del país de origen. Allí, esos títulos que a nosotros nos suenan a marca de ropa a ellos no les suenan así, carentes de significado, como palabrejas chulas y vacías. A ellos le suenan a lo que esas palabras significan. Es decir, esas mismas palabras, bien traducidas, que podrían sonarnos ridículas (de hecho, a veces las traducciones muy exactas se critican por eso), son las únicas que pueden provocar la percepción equivalente a la que tendrá una persona del lugar de donde es la película. Y de lo que no se da cuenta la gente que reivindica la no traducción: que en el país de origen
se percibe un significado, no un sonido. Habrá casos, como los títulos de canciones, nombres de lugares, de barrios, de personas, etc… en los que sí debería sonarnos igual que allí, salvo quizá por divergencias culturales, no idiomáticas. Pero en general, la experiencia será tan diferente que no se puede considerar la mejor solución nunca, como mucho, el menor de los males.

22 comentarios:
Es que es sociología elemental. Hace poco tuve que callarle la boca a uno que decía muy chulo la tontería de que en poco tiempo todo el planeta hablaría inglés, y que eso sería bueno. No sólo hay mil razones para ello, sino que precisamente si todo el mundo hablase inglés hablar inglés no tendría valor alguno, y los grupos sociales con tiempo para ello empezarían a hablar en arameo, por ejemplo.
Lo de los título no es sino algo que me cabrea por elemental. Es hermenéutica del siglo XIX, joder. La interpretación y análisis de textos hace más de un siglo que dejó bien claro que toda experiencia cultural o artística es mediada. Lo de conservar los títulos en inglés es el quiero y no puedo y el prurito de "la pureza" y "lo original" mal entendido. El friki medio se cabra porque no pusieron Cloverfield, pero la mayor parte de la gente no tiene ni tiempo ni ganas de ponerse a investigar qué coño significa eso. Por mucho inglés que sepamos hasta que no salió la peli no nos enteramos, que hasta ahí no llegamos. Y los distribuidores a veces hacen bien, pues quieren llegar al mayor público posible, y el título en inglés, si no da pistas, la gente del común ni sabe de qué va cuando llega a la multisala. Vale que todo el mundo sepa ya lo que significa "dog", "house" y "man", pero eso desde luego no.
¿Cuanta gente se ha visto Arrested Development sin tener pajolera idea de lo que eso significa? Porque es "desarrollo interrumpido", o "fijación infantil", que sí explica de qué va la serie. La traducción, Sacrificios de familia, tampoco era mala del todo.
Ayer mismo pusieron en la tele la nueva versión de El hombre de mimbre (1973), que cuando sale Nicholas Cage resulta que es The Wicker Man. ¿Pero quién coño sabe así de buenas a primeras que eso es mimbre? Apuesto a que miles y miles de personas se fueron a la cama tras verla sin tener ni pajolera idea de qué significaba el título. Mucho pijoide es lo que hay suelto.
Muchas gracias, SantiEgo, me alegro de que estés de acuerdo.
Y tienes razón, no sabía lo que era "wicker", me sonaba a algo de paja (no de la que habla Paquito en el último artículo), pero no a "mimbre", en concreto. Aunque a lo de trébol (clover) sí había llegado.
Lo mismo ocurría con el "fuzz" de 'Hot Fuzz' porque incluso alguien que tenga mucho vocabulario, de ahí a controlar, además, el argot... va mucho. Pues "fuzz" (esto lo expliqué en otra entrada), además de "pelusa", es "pasma" en argot británico, que no estadounidense.
El hombre de mimbre es un ejemplo perfecto. Mientras si se hubiese estrenado así a todo el mundo le habría sonado ridícula, en realidad el equivalente a eso es lo que escuchan o leen los angloparlantes cuando conocen la película.
Como dices, pues sí, quizá mejor que ni se sepa qué van a ver y les suene bien para tener muchos espectadores. Por ello es buena solución para la distribuidora, pero lo absurdo es que lo reivindique la propia persona que es timada por eso.
Superbad seguramente habría tenido más acogida que Supersalidos, que mucha gente rechazaba sólo por el título. Pero no porque esa misma gente entienda su significado en inglés ("supermalotes" o "supergamberros") y les suene mejor, sino precisamente por el hecho de que no lo entienden.
Pues no, no me atrevo con el título del primer cartel ^_^
Por cierto, no sé si lo he soñado, pero me parece haber leído por ahí que el relato en el que se basa "Quantum of Solace" se publicó aquí como "Algo de paz". ¿Puede ser?
Sin embargo en 1973 sí valía El hombre de mimbre, que además en cierto modo evoca la chunguez del argumento. ¿Hemos ido para adelante o para atrás? ¿Por qué, como recuerdo yo siempre, esa doctrina nunca ha valido para los libros?
Aun así tampoco es un fenómeno nuevo ni exclusivo del cine. Por ejemplo hay óperas cuyo nombre está más que establecido en español, como La flauta mágica o El crepúsculo de los dioses. Si te quieres dar pote y hacerte el connoisseur, lo dices en alemán, para que, como se suele decir, se note. A eso en el diccionario lo llaman por un nombre muy bonito: afectación.
Asokita: puede ser. Esa sería otra de las cuestiones: para libros (o la versión antigua de una peli, como la que comenta SuperSantiego), sí nos valen algunas traducciones que para las adaptaciones o remakes, no sirven. En este caso, de todas maneras, no es exactamente una adaptación, sino que han tomado el título, pero nada más. Algo de paz no me suena muy vendedor para una peli de James Bond, o sea que seguro que ponen otra cosa o, apostaría algo, lo dejan así.
Pero por lo menos esas personas pedantes y afectadas saben pronunciar (casi todas, como mínimo) ese título alemán o italiano de las óperas.
Lo que pasa con esta moda nueva de quejarse de los títulos es que es muy fácil distinguir que algo no significa lo otro. Quien sepa muy poquito inglés hasta ahí puede llegar. Pero de lo que ya no solemos ser capaces es de dar una traducción que sí sea buena o de simplemente comprender el significado de esa cosa tal cual está previsto que se comprenda. A veces podemos llegar a creer que sí lo comprendemos, pero nos perdemos la mitad o más de la intención. Ejemplo perfecto, la peli de cuya traducción más se queja la gente: Jungla de cristal. Todo el mundo puede saber que "hard" no es "jungla" ni "die", "cristal" (y hasta llegar a lo de que el adjetivo va delante, por eso lo he puesto al revés). Pero casi nadie encontraría el juego de palabras en el título original.
Al igual que en cualquier caso de afectación, como el que mencionas, se podría aplicar lo de "dime de qué presumes y te diré de qué careces", pero creo que aquí se carece más. Se suelen hacer estas quejas para que parezca que saben, pero en realidad, casi todos sabemos muy poco. Otra de las cosas que demuestran esto es que, si lo mismo ocurre con una película de un idioma que no sea el inglés, no suele haber quejas.
También pasa otra cosa, a veces oyes demasiado el título en inglés previo al estreno en España que te acostumbras a usarlo. Porque uno mismo tampoco se atreve a hacer la traducción y aún no existe una oficial. Cuando llevas llamando a algo 3 meses Cloverfield por poner un ejemplo, te resulta raro empezar a llamarlo "Monstruoso". Con muchos títulos esperados también puede ocurrir eso (con una cosa tan boba como "No Country for Old Men", de tanto llamarlo así, a mi ahora me sale decirlo así, no lo puedo evitar).
De todas formas estoy de acuerdo en que a la gente lo que le pasa es que ni lo entiende y le suena bien no entenderlo, como muchas canciones inglesas, que a una gran cantidad de gente les haría quedar anonadado conocer el significado de su letra.
De todas formas yo tengo la manía cada vez que veo una película de informarme del título original, significado, la obra en la que se basa si es el caso, curiosidades varias... anda que no me costó saber por qué demonios "alguien voló sobre el nido del cuco" se titulaba así...
Por acabar, también comentar que, aunque muy excepcionalmente, hay títulos traducidos que mejoran al original:
-El Crepúsculo de los Dioses (Sunset Boulevard)
-Centauros del Desierto (The Searchers)
En eso también estoy de acuerdo, Komond. Ya lo dije cuando hablé de Hot Fuzz, una peli que especialmente necesitaba ser estrenada en seguida por la cantidad de seguimiento freak que tiene. Eso es otra cuestión más: las distribuidoras no tendrían que tardar tanto en estrenar las cosas.
Desde luego, yo cuando se quejan de un título, siempre pregunto: ¿y tú cómo lo traducirías? y es muy chungo!
Aunque en casos como en el mío en que veo las pelis en versión original y tengo que hablar de ellas luego en español, o las veo anunciadas en español y tengo que hablar de ellas con amigos de fuera, me facilita mucho las cosas que no se traduzcan, la verdad.. un pedacito de disco duro que me ahorro - de la cabeza, digo ;)
Una vez más, totalmente de acuerdo. Un título sin traducir en realidad lo que hace es ponerle a una película un nombre de marca comercial.
Y es que ni siquiera sabiendo lo que significa de entrada un título sin traducir te transmite lo mismo que un título bien traducido. No es tu idioma materno, por lo que no va a transmitirte las mismas sensaciones, aunque lo entiendas, ya que el significado se percibe de manera más indirecta.
O eso me parece a mi, vamos, igual estoy diciendo una burrada.
Si me lo permitis, me gustaría extrapolar esto una vez más a la industria del videojuego, ya que se da un caso parecido.
No ya el hecho de que en los videojuegos casi nunca se traducen los títulos, ya que eso es más una cuestión de "tradición" que cualquier otra cosa: No se traducen porque nunca se han traducido.
En cambio hay veces que hay términos del propio juego que reciben un nombre característico "traducible" y va más de un friki reivindicando su no traducción.
Un ejemplo perfecto: "BioShock", para XBox 360 y PC.
En este juego hay un tipo de enemigo icónico llamados "Big Daddy".
Son una especie de buzos gigantescos, armados hasta los dientes y muy resistentes, los cuales aparecen siempre protegiendo a una niñitas siniestras, las cuales están infectadas con una sustancia de la cual el jugador puede beneficiarse.
El caso es que en la traducción y doblaje del juego el término se dejó sin traducir y los frikis estaban como unas castañuelas.
El cachodeo llegó cuando vi a uno que fue y dijo "Menos mal que lo han dejado sin traducir. "Big Daddy" suena mucho más imponente y ominoso que la ridiculez de "Gran Papíto".
El hombre que hizo el comentario en realidad es un forero al que leo a menudo y que suele aportar opiniones inteligentes, pero en esta ocasión hay que reconocer que patinó cosa mala.
A un angloparlante el término "Big Daddy" le sonará tan "ridículo" como a nosotros el "Gran Papaíto" o incluso "Gran Papá", que sería más correcto, pero que no mejora mucho el grado de "ridiculez" que digamos.
No es una burrada en absoluto. Creo que tienes toda la razón al decir que, aunque lo entiendas, la experiencia no es la misma.
Y claro que resulta equivalente lo de los juegos. No suena ridículo porque no suena a nada, pero a los angloparlantes les parecerá igual que aquí la versión traducida.
En libros también se puede aplicar. No es exactamente lo mismo, pero cuando hablé de la cuestión del "gran hermano", ocurría un poco esto. Se decía que la traducción estaba bien porque nos habíamos acostumbrado y hasta le encontraban más connotaciones que a una más exacta. Pero ésa no es la cuestión, la cuestión es que un lector español obtenga la misma experiencia que un lector inglés. Y un lector inglés lo único que va a extraer de ahí es el sentido de "hermano mayor".
Por otro lado, estoy también de acuerdo con Géminis y Komond. En la vida real, yo utilizo mucho los títulos originales porque ya sabía de la existencia de la peli meses antes, porque la he visto en v. o…. muchas veces, ni siquiera el título original, sino una broma sobre él: "Atontament", por ejemplo. Pero, aunque particularmente haga ese uso, creo que de forma oficial, las pelis tendrían que tener un título traducido, salvo en casos concretos, como los que mencioné en el artículo.
Muchas gracias por vuestros comentarios.
Bueno,yo en otra ocasión en la que hablé de este tema lo que critiqué es que sólo se dejen sin traducir los títulos en inglés, mientras que los de otras lenguas sí se pasen al español, o lo que ya es gravísimo, al inglés. Si como norma general no se tradujera ningún título por considerar que el título es el nombre de la obra y no se puede traducir, igual que ya no se traducen los nombres de los personajes, no me parecería mal.
El argumento de que títulos que para nosotros suenan "cool" en realidad en su idioma suenan muy normales,y que por lo tanto hay que traducirlos siempre para producir el mismo efecto, me parece peliagudo porque entonces también habría que cambiar los nombres de los personajes y poner Pepe en vez de Billy, o cambiar una referencia al aeropuerto de Heathrow por una al de El Prat, Leicester Square por la plaza de Callao y largo etcétera. En la traducción hay que aceptar que muchos matices se pierden; por ejemplo, cuando Almodóvar llama Raimunda a la protagonista de su película, los espectadores españoles enseguida asocian este nombre con una chica que ha nacido en un pueblo y que lleva seguramente el nombre del santo del día en que nació, o el nombre de su madre o su tía; eso un extranjero no lo va a apreciar, porque Raimunda no le sonará ni más ni menos extraño que cualquier otro nombre español. Poco puede hacerse en la traducción para arreglar eso salvo traducir los nombres, una práctica de hecho habitual hasta hace no tanto, pero que no creo que hoy en día nadie vaya a defender. Yo critico que no se traduzcan los títulos, pero por el doble rasero que se aplica entre títulos en inglés y en otras lenguas, si fuera igual en todos no me parecería mal.
Una cosa es que a ti te suenen familiares los nombres de pila o los de lugares y otra es que se comprenda el significado de una palabra o frase (en el sentido de entender, de que en tu mente aluda a la cosa referida, al significante) a diferencia de que se escuche como un sonido vacío de significado, como una marca, como una palabra inventada. Son cosas completamente diferentes.
Lo de que es en inglés y no en otros idiomas ya lo he comentado al principio e incluso más adelante lo he mencionado como prueba de que quien lo critica es quien sabe un poquillo y se las da de que sabe mucho.
Ya, pero entonces ¿no habría que traducir igualmente los títulos de las canciones? Por si a alguien le parece de chiste, recuerdo que era práctica habitualísima hasta muy entrados los años 70. No digo que esté mal traducir los títulos de las películas, digo que me parece una idea tan respetable defender que se traduzcan como defender que no se traduzcan.
Según eso habría que traducir LA LETRA de las canciones. Y escucharlas cantadas por alguien en español. Eso no se hace porque una canción se supone que da igual que no se entienda. La canción se siente. Si, además, entiendes la letra, de putísima madre, pero no ha sido nunca imprescindible.
La forma de acercarnos a una película es completamente distinta, es más racional. Tenemos que entenderla y tenemos que saber cómo se llama, qué dicen en sus diálogos y cartles, etc..
El equivalente a una canción sería una peli no narrativa, poética o experimental.
Bueno pero nadie está hablando de dejar toda la película sin traducir, hablamos sólo de títulos, y el título de una película no tiene ni más ni menos función que el de una canción o un disco. Igual la comparación no ha sido acertada; quiero decir que tampoco me parece para rasgarse las vestiduras que los títulos se dejaran de traducir (sí me parece mal que se dejen de traducir sólo los que están en inglés, y no digamos que se traduzcan al inglés), supongo que también cuando se empezó a respetar los nombres de los personajes de las novelas en su idioma original y se dejaron de traducir al español también habría muchas voces en contra que utilizarían argumentos muy similares a algunos de los que tú usas aquí, argumentos que tampoco son disparatados, por otra parte. Pero creo que hay argumentos igual de convincentes a favor de mantener los títulos sin traducir, y algunos lectores los han expresado en los comentarios.
No me rasgo las vestiduras porque ya he dicho que hay casos en los que yo lo reivindico. Lo que pasa es que tú no tienes que aguantar a todos los freaks interneteiros del mundo quejándose de los títulos todos los días y diciendo que la solución es que se dejen sin traducir. Yo ya he dicho que puede ser una solución, pero como mal menor.
Precisamente si lo que decimos es que se deje sin traducir sólo eso y no el texto es donde está la cuestión. En una canción no hay que entender nada, no se traduce nada del texto, pues el título, tampoco. En un libro, una película, una obra de teatro... hay que entenderlo todo, para eso se hacen las traducciones. Y el título también. Yo creo que sí habría que entenderlo, que no se tendría que considerar como una marca comercial, pues no está puesto a la peli con esa intención.
No me parece en absoluto comparable a los nombres propios. El nombre propio tiene un equivalente, pero no se traduce en cuanto a su significado. Si un nombre significa "bienaventurado", no se llama así al personaje, se llama el nombre equivalente, en nuestro país, pero no la traducción. Y los nombres de persona no se ponen para que signifiquen nada, no tienen esa intención (salvo en el caso de los hippies, pero incluso ahí, ¿cómo van a saber ellos que su hijo responderá a eso?). Se eligen porque son de un pariente o porque a los padres les suenan bien. Los títulos de las pelis sí que se ponen con la intención de que signifiquen algo.
De hecho, si en alguna película los nombres significasen algo, sí diría que habría que traducirlos. No se me ocurre mejor ejemplo que la mierda de 'La casa de los espíritus': Alba, Blanca, Clara, etc…
Me parece aún menos comparable que lo de las canciones.
Que no me rasgo las vestiduras. Es una respuesta a mucha gente muy pesada con el tema que protesta por traducciones, pero no sabe ofrecer mejor solución. Y lo que digo es que no traducir es lo más cómodo, pero no la solución mejor.
Otra cosa será las marcas en las que se busca a propósito una palabra extranjera para que nos suene vacía de contenido. La intención es ésa.
"Y es que ni siquiera sabiendo lo que significa de entrada un título sin traducir te transmite lo mismo que un título bien traducido. No es tu idioma materno, por lo que no va a transmitirte las mismas sensaciones, aunque lo entiendas, ya que el significado se percibe de manera más indirecta."
Pongo como ejemplo de eso que ha dicho xander_vj, lo que dijo el ahora oscarizado Javier Bardem, que me parece un gran ejemplo:
"Cada vez me siento más agusto [hablando en inglés], pero nunca llegaré al punto de hacerlo como si fuera en mi idioma. Cuando digo "Te quiero" o "Te odio" en español, muchos pensamientos me vienen a la mente, situaciones de mi propia vida. Cuando lo digo en inglés, no tengo esos recuerdos."
Dillinger: lo que quería decir es que podría estar bien que se dejasen sin traducir siempre que supiésemos qué consecuencias tiene. Pero mi artículo iba dirigido a esas personas que reivindican que algunos títulos (siempre en inglés y no todos) se dejen sin traducir, pero sin darse cuenta de que no es lo mismo para ellos que para un anglófono. Quería que viesen por lo menos ese detalle, que lo tuviesen en cuenta. Y que no pensasen que a alguien del país de origen le suena a palabra sin significado, pues seguro que eso es lo que piensan.
Aún así también dije que, ante títulos inventados por la distribuidora desastrosos, comprendo que sea ésa su reacción.
Ya, es que estamos hablando de dos cosas distintas. Tú hablas de dejar el título sin traducir como "solución" cuando no se sabe como traducir, lo cual no es nada recomendable y está muy bien que se critique. Yo me refería a establecerlo como norma, igual que se ha establecido que ya no se traducen los nombres propios. Entiendo bien de lo que hablas, en los estudios de traducción audiovisual siempre te previenen acerca del público "falso experto" que sabe sólo un poco de inglés pero que se piensa que sabe más que el traductor y entonces siempre va a criticar que los subtítulos resuman el diálogo original en vez de reproducirlo palabra por palabra, etc. Este público también se quejaría si se optase siempre por no traducir los títulos, sobre todo cuando no estuvieran en inglés.
En el cartel español de la película de John Carney “Once” se mantuvo el título en inglés y se lee: “¿Cuántas veces encuentras al amor de tu vida?”. También es posible que lo encuentres once, doce y hasta veintiocho. ;-D
Sin duda hay casos en que la traducción mejora al original (incluyo también “Perdición” por “Double indemnity”). Personalmente me gusta enterarme de ambos títulos, para saber la razón de ser de cada uno, pero comprendo que gran parte del público que acude al cine no habla más que español y en ocasiones les es difícil hasta recordar el título de la película que han visto. Es un muy buen debate éste, pero complicado de resolver estableciendo normas absolutas.
Besos,
Lula.
Muchas gracias, Lula. Sobre la película Once hizo Dillinger un artículo en este mismo blog. Comentaba lo que dices. Es cierto que el debate es complicado.
Saludos
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