Películas con títulos de canciones: ¿cómo las traducimos?

Muchos errores en la traducción no son debidos a la incompetencia lingüística del traductor, sino al desconocimiento de aspectos culturales, que son además los más difíciles de traducir. Un ejemplo típico sería el de las canciones; cuando en Qué he hecho yo para merecer esto (1984) Almodóvar aparece en la televisión cantando la bienpagá, el traducir la letra de la canción no sirve de mucho para que en el extranjero se entienda lo famosa que es esa copla aquí ni la forma en que representa todo un estilo y una época. Algo parecido ocurre en Soldados de Salamina (2003), en la que la canción Suspiros de España, gran éxito durante la guerra civil en ambos bandos de la contienda, desempeña un papel de cierta importancia en la historia y se trata además de uno de los pasodobles más famosos y uno de los temas españoles por antonomasia: utilizarlo en una película está aportando una serie de matices que no se pueden traducir subtitulando la letra de la canción. Existe además una película llamada Suspiros de España (y Portugal), dirigida por José Luis García Sánchez en 1995, que, al menos que yo sepa, nadie ha distribuido nunca fuera de España; de hacerlo, no estoy nada convencido de que sighs of Spain o soupirs d'Espagne fueran títulos adecuados para el extranjero.

¿Qué hacer, por lo tanto, cuando una película toma su título de forma intencionada de una canción más o menos conocida en su país de origen? El caso más fácil es cuando se trata de canciones muy populares o emblemáticas que también son casi igual de famosas en el extranjero; entonces lo más lógico es no traducirlas, como ocurrió con New York New York (1977), que además por tratarse de un musical en el que se cantaba esa misma canción no había posibilidad de dudar que la coincidencia de títulos era intencionada. En cambio, Ma vie en rose, evidente paráfrasis de la vie en rose de Edith Piaf, una coproducción franco-belga de 1997, fue traducida en el extranjero como My life in pink y aquí como Mi vida en rosa. Aunque en mi opinión habría sido mejor mantener el guiño a Edith Piaf, Mi vida en rosa no es mal título, porque en español tiene las mismas connotaciones que en francés: mi vida dulce y placentera, o también mi vida como homosexual, puesto que el film trata de un niño al que le gusta ponerse ropa de su madre. En inglés, en cambio, life in pink no tiene ninguno de estos dos sentidos.

Otras veces la canción es más o menos conocida internacionalmente pero surge la duda de si lo bastante para justificar que se mantenga el título original: el thriller Killing me softly (2002) se tradujo aquí como Suavemente me mata. La canción original, lanzada por Roberta Flack en 1973, se puso a la venta en España con el título Suavemente me mata con su canción, según una antigua costumbre de traducir los títulos de las canciones para facilitar su carrera comercial que hace imposible saber si el contenido del vinilo es una canción en versión española o el tema original al que se ha traducido el título. El caso es que probablemente los distribuidores que pusieron ese título fueran gente de una cierta edad, puesto que entre el público joven la canción es conocida en inglés por la versión de los Fugees de 1996, anterior a la película; por otra parte, la fidelidad al título del tema musical es el único motivo posible para justificar un nombre cacofónico como suavemente me mata, en lugar de me mata suavemente.

Cuando la canción es más bien minoritaria o desconocida en el extranjero es el caso más problemático: Blue velvet (tema de Bobby Vinton, película de David Lynch de 1986) se conoce aquí como Terciopelo azul, un título tan llamativo como hermético para nosotros. En cambio, una película de nombre tan sugerente como Someone to watch over me (Ridley Scott, 1987) se conoce entre nosotros por el más bien anodino La sombra del testigo. Someone to watch over me es una balada de George Gershwin que quiere decir alguien que cuide de mi, pero que también se puede interpretar como alguien que me vigile, por lo que es perfecta para llamar a la historia de un guardaespaldas que se enamora de la mujer a la que protege. El título español, en cambio, tiene poco de romántico.

Por último, mencionaré también la extravagancia de Todos dicen I love you, el título a medio traducir de Everyone says I love you, el musical de Woody Allen de 1996, que tomaba su nombre de una canción de Plumas de caballo, un film de los hermanos Marx, con la que se cerraba la película.

20 comentarios:

Vetustense dijo...

¡Se te hga colado "whispers" por "sighs"! Supongo que ha sido un lapsus.

Era muy simpática esa costumbre de traducir las canciones al español. A veces los resultados eran disparatados.

La navaja en el ojo dijo...

No es que yo no sea vieja o quiera dármelas de joven, pero ¿de verdad esa canción no era conocida hasta que las destrozaron los subnormales de los Fugees? Vamos que yo no había nacido en el año en el que se compuso y me parece de lo más conocido del mundo. De todas formas, tienes razón: si la canción es conocida, pues que se deje en inglés. Y, si no lo es, que se ponga un título que suene bien.

Dillinger is dead dijo...

Buf, como estoy que confundo "suspiros" con "susurros", gracias por avisarme. Y además la biografía de Edith Piaf no se llamaba así sino "La môme", o sea que la he eliminado del post porque no sirve como ejemplo. Disculpas mil.

Me temo que la popularidad de "Killing me softly" viene a raíz de la versión de Fugees, hasta entonces era más bien conocida como una canción de anuncio de la que pocos sabrían decir el título.

Redwine dijo...

Fue un título bien (?) escogido para anunciar suavizante. Me hace gracia, pero odio que conviertan canciones que me gustan en slogans; tardé mucho en poder escuchar Garota de Ipanema sin tararear la letra esa del zumo de frutas. O cuando McDonalds se anunciaba con el You're so cool de Hans Zimmer... la publicidad consigue que les coja manía.

Elperejil dijo...

Sé que es irse un poco del tema (lo que en otro lugar llamaría "off-topic", jejeje), pero el "you are so cool" de Hans Zimmer es un plagio escandaloso de uno de los cantos de la "música poética" de Carl Orff... a mí ya me puso enfermo ver como se lo calzaba el Zimmer, antes de lo de McDonalds.
En la peli que sí sale esa música, decentemente, pagando derechos a la familia del señor Orff, es en "Malas Tierras".
Y comparto con la navaja el odio a lo que hicieron los "Fugees" con la canción, ñoña pero simpática, de Roberta Flack.

Ernesto dijo...

Navaja, pues yo si soy de ese año... jeje, y si, habia escuchado esa cancion cuando de vez en cuando pasaban especiales del recuerdo :D, ignoro como fue en su dia con la version original, pero debemos convenir que el boom de Hill y compañia fue de veras sonado en su momento.

Por cierto, como se tradujo en España a "Dirty Dancing"?

Antonio dijo...

Aunque no sea por justificar las decisiones de las distribuidoras a la hora de titular, hay que reconocer que el caso de "Terciopelo azul" es en mi opinión acertado, porque la canción la canta (y se puede subtitular) en la película la Rossellini, que en otra escena lleva una bata de terciopelo azul que resulta relevante (no para la trama, claro, sino para los arcanos eróticos particulares del gran Lynch).

Dillinger is dead dijo...

Dirty dancing aquí se conoce por el nombre en inglés.

Terciopelo azul me parece buen título, puesto que Blue velvet aquí no es una canción nada conocida, lo fue a raíz de la película y de ser también tema de anuncio (el famoso spot de los cuerpos Danone), pero creo que el anuncio también surgió después de la película. Lo que digo es que a los americanos cuando se estrenó les sonaría a título de canción y a nosotros no.

Y yo tampoco soporto la versión de los Fugees pero ¿que le vamos a hacer? Todos de adolescentes hemos descubierto a buenos grupos cuando grupejos de moda del momento los versionan o hemos descubierto a escritores cuando se adapta algún libro de ellos al cine, así que este tipo de productos no deja de tener su lado positivo.

Redwine dijo...

Perdón por abundar en la digresión-off topic-loquesea: conozco el original de Carl Orff, pero le tengo cariño a la versión de Zimmer porque me encantó la peli "Amor a quemarropa" (otra traducción arriesgada), y aún no he visto "Malas tierras". Pero supongo que Zimmer habrá pagado los derechos también, ¿no?

Otro título de película/canción: "Peggy Sue se casó", de Coppola.

La navaja en el ojo dijo...

Si es que este post se presta mucho al off-topic. Yo no he vuelto a comentar nada porque iría por ahí y eso que me está costando mucho contenerme. Pero tratando de centrarme en la cuestión de la traducción del título, diré (en broma, claro) únicamente que, para que fuese conocido en España, habría que haber titulado la peli: "No hay nada que sea más suave para los tuyos".

Anna dijo...

Aporto otro ejemplo más reciente de "títulos musicales": "The wind that shakes the barley" (balada irlandesa del s. XIX, película de Ken Loach del año pasado), que aquí se tituló "El viento que agita la cebada".

Elperejil dijo...

A redwine (y perdón por continuar la digresión): supongo que sí le habrán pagado a los herederos de Orff y Keetman por las versiones (lo de Zimmer eran variaciones del original), igual que pagó a los herederos de Holst por el uso de "Marte" en Gladiator. Reconozco el talento de Zimmer, y aunque a veces se me hace un poco repetitivo cuando está inspirado es muy bueno. El dato es que Malick, para "La delgada línea roja" lo cogió para la banda sonora, por lo que debió de gustarle lo que había hecho con la pieza que él había usado antes para "Malas Tierras" (peli, por cierto, estupenda... y homenajeada en algún momento de "Amor a Quemarropa").

Y, ahora, volviendo al tema. Acabo de ver, hoy, un capítulo de CSI titulado en inglés "Sweet Jane", como el mítico tema de la Velvet Underground. En la serie aparecía el cadáver de una joven y no eran capacese de identificarla, por lo que la etiquetaban como "Jane Doe"... y de ahí lo de la canción, que además suena varias veces en el capítulo.
En castellano hicieron algo bien raro con al traducción del título: "La dulce nadie".

Lo peor... comentándoselo a un amigo (bastante más joven que yo... aunque no tanto) me sorprendió ¡que no conocía ni la canción ni a la Velvet ni a Lou Reed! ¡Pero donde va a ir a parar esta juventú! ;-P

mosca cojonera dijo...

mucho de la historia de la música son versiones de versiones de versiones... otra cosa es que a usted le caigan mal los fugees. A mi la chica me parece gloriosa.

Dillinger is dead dijo...

Curioso lo de "Sweet Jane" como "dulce nadie"; al menos el traductor se dio cuenta de que lo de Jane Doe venía por John Doe, la película de Frank Capra que aquí se tradujo como "Juan nadie".

Por lo demás, no creo que mucha gente de ninguna edad en España conozca la canción Sweet Jane. Eso sí, que por lo menos el nombre de Lou Reed te diga algo debería ser simple cultura general. Saludos.

La navaja en el ojo dijo...

¿O sea que lo de llamar a los cadáveres no identificados John/Jane Doe creéis que viene de la peli de Frank Capra? Me extrañaría mucho, pero puede ser así (lo voy a investigar, otra expresión igual sería la de los soldados G. I. Joe, o G. I. Jane). Igual que lo de Wingman que yo creía que era un chiste más de Top Gun y es al revés: la expresión sale de Top Gun.

En ese C. S. I. doy mi enhorabuena a los traductores por darse cuenta de eso, pero no lo tenían tan difícil pues en un capítulo de cada dos se encuentran con cadáveres no identificados y se llaman Jane o John Doe. De todas formas, otra persona más torpe lo habría dejado en Sweet Jane y no lo habría traducido.

De nuevo me extraño de lo que decís sobre si la canción es conocida o no. Voy a acabar pensando que tengo una cultura musical superior y, en realidad, no me parece que sea así. Yo creo que sí es una canción conocida.

La navaja en el ojo dijo...

Vale, ya lo he investigado. No viene de la peli, sino al contrario.

John Doe
fictitious plaintiff in a legal action, attested from 1768 (in Blackstone). The fictitious defendant was Richard Roe. By 1852, John Doe was being used for "any man whose name is not known." John Doe warrant attested from 1935. John Q. Public "average American citizen" is from 1937. In legal usage, John Doe replaced earlier John-a-nokes (1531), who usually was paired with John-a-stiles.

John Doe had its beginnings in legal use. From the 15th century to the 19th, John Doe was, in England, a legal fiction standing specifically for the plaintiff in a dispute over title to real property. Richard Roe was the name given to the defendant. In order to avoid dealing with the rigid restrictions legally imposed on such matters in English common law, someone who wanted to regain possession of land from which he had unjustly been evicted would bring a different kind of action--an "ejectment" suit--in the name of John Doe, his fictional tenant.

The name John Doe is generally used in the United States as a placeholder name for a male party in a legal action or legal discussion whose true identity is unknown. Male corpses or emergency room patients whose identity is unknown are also known by the name John Doe. A female who is not known is referred to as Jane Doe. A child or baby whose identity is unknown can be referred to as Baby Doe or, in one particular case, as Precious Doe. Additional people in the same family may be called James Doe, Judy Doe, etc. Widely used in the United States of America, though rarely used in other English-speaking countries.

The Doe names are often, though not always, used for anonymous or unknown defendants. Another set of names often used for anonymous parties, particularly plaintiffs, are Richard Roe for males and Jane Roe for females (as in the landmark U.S. Supreme Court abortion decision Roe v. Wade). The Oxford English Dictionary states that John Doe is "the name given to the fictitious lessee of the plaintiff, in the (now obsolete) mixed action of ejectment, the fictitious defendant being called Richard Roe". Likewise, the Nuttall Encyclopaedia states that John O'Noakes or John Noakes is a fictitious name for a litigious person, used by lawyers in actions of ejectment.

Even outside the specific legal context, the name John Doe is often used in general discourse and popular culture to refer to an unknown person. A famous example is the Frank Capra film Meet John Doe.

La navaja en el ojo dijo...

Pues eso, como no viene de la peli de Gary Cooper, lo que hizo el/la traductor/a fue añadirle un tercer sentido al ya de por sí juego de palabras: la peli, la canción y la expresión legal.

Y ya que sacáis el tema, ¿qué tal traducido creéis que está el título Meet John Doe? Aunque le cambia mogollón el sentido del original y se pierde toda la cuestión de "desconocido", a pesar de eso, yo creo que queda bien. No es un mal título.

Chusa dijo...

Yo creo que es un título estupendo. Ese "Nadie" tiene la doble lectura de "desconicido" e "insignificante", un "Don Nadie".
Cualquier traducción más exacta necesitaría una "nota a pie de título"

La navaja en el ojo dijo...

Hay un ejemplo nuevo: I want Candy es una película de la Ealing que se estrenará en marzo. En España la han condenado de antemano con el terrible título de Vaya par de productorex. Por un lado, la canción I want Candy es conocida (aunque me dirás que no después de que has dicho que otras que yo consideraba mucho más famosas son desconocidas en España). Por otro lado, Candy es el nombre artístico de una de las protas. Así que, incluso si no quisiesen dejar el título de la canción porque no la considerasen conocida. Así que se podría haber llamado "Deseamos a Candy" o algo parecido.

DDAA dijo...

De la época en que se traducían los títulos de las canciones recuerdo con especial cariño "Rappers' Delight", que aquí se convirtió en "El gozo del rollista". Buen título para una porno.