01 julio 2007

Publicidad: cómo vender marcas impronunciables

Recientemente hemos vivido el lanzamiento de una marca de nombre extranjero —como el barco de la canción—: Orange. Antes del cambio se debatió largamente de qué manera había que acostumbrar al público a pronunciar esta marca. Es el problema que se da cuando queremos que se diga algo muy a menudo, aunque no esté en español.

Como ya se comentó en este blog, lo más habitual es que pronunciemos las palabras foráneas, sean de donde sean, aplicando —muchas veces mal— las reglas fonéticas del inglés. Deberíamos hacer el esfuerzo de adecuarnos a las normas del país del cual viene el término, lógicamente. Existen algunas ocasiones en las que eso no nos resultará posible hasta que sepamos cuál es ese país. Con la marca mencionada, Orange, nos puede ocurrir, ya que la grafía sirve tanto para decir naranja en inglés, como para decirlo en francés, como en alemán... Y en este caso, la publicidad ha optado por un híbrido entre el oranll francófono y el óreinll anglosajón: óranll, más o menos (la ll no reproduce el sonido de la g ni en inglés ni en francés, pero es lo más parecido que puedo escribir). En mi opinión, puestos a no ser fiel a ninguna pronunciación correcta, preferiría que dijésemos oranje, sin pretensiones. Pero da la sensación de que así queda más fino.

Hay veces en las que ni siquiera siguiendo las que creemos que son las normas de pronunciación del inglés pronunciamos como los angloparlantes. Por ejemplo, Nike (que pronunciamos naic en lugar de nique), en inglés se dice algo así como naiqui, igual que el director de El silencio de los corderos se pronuncia más o menos Demi o el apellido del protagonista de Dirty Dancing se diría algo parecido a Suaisi. Con la marca de ropa y calzado deportivo tampoco acertaríamos del todo al emitir su nombre como lo hacen los angloparlantes, pues se trata de una palabra griega que tendríamos que decir niqué. Sin embargo, esta pronunciación ya está establecida como “oficial” en nuestro país.

No voy a hablar de los eslóganes en inglés que pueblan las tiras publicitarias. Se trata de un absurdo esnobismo de hacer creer a los consumidores que porque detrás de la marca que han elegido viene una frase extranjera son más exclusivos. Prefiero quedarme con la cuestión de las marcas que difícilmente se pueden vender si no se acostumbra al público a pronunciarlas de alguna manera.

Es trabajo de los publicitarios definir una manera con la que consensuadamente se pronuncie la marca. El creativo Ricardo Pérez, en su libro La huella de la publicidad, nos narra la toma de este tipo de decisiones. Es interesante, sobre todo, ver de qué otras formas se pronunciaban estas marcas antes de sus campañas, o se pronuncian ahora, una vez retirada esta publicidad. Resulta, además, curioso ver cómo esta dificultad puede ser precisamente lo que dé pie a juegos de palabras que aún hoy se recuerdan tras varias décadas.

Reproduzco dos extractos del libro:

(Pág. 99)
«[…] de 1996 a 2001, fuimos la agencia de publicidad de Deutsche Bank, tras ganar un competitivo concurso frente a agencias de campanillas y de campañillas; o sea, grande y pequeñas, multinacionales y locales».

«La misión era acercar y hacer más accesible un banco lejano por germano. Para empezar, hay que decir cómo se dice. No es fácil transcribir una pronunciación alemana, pero daremos unas pistas. Las vocales “eu” se pronuncian como en Freud. La “e” final sí se pronuncia, como en Goethe. Nada que ver con el inglés, que tampoco lo dominamos, pero que nos sirve de pauta para pronunciar mal todos los demás. Véase cómo dicen los locutores deportivos Michael Schumacher».

(Pág. 53)
«En esta primera parte, dedicada a las marcas ahormadas en la agencia, a las que tenemos un especial cariño y respeto, ha de ocupar un lugar de honor Reig Martí, auténtica marca de la casa».

«El origen de la campaña, afortunadamente mantenida durante décadas, tuvo un peculiar principio: la dificultad de pronunciación de sus apellidos fuera de Valencia, su comunidad de origen».

«La pronunciación correcta en valenciano es algo así como “Rech Martí”, pero en su periplo por todas las regiones de España, su fundador, Rafael Reig Martí, tenía que orí de todo. Lo mismo le llamaban Rey Martín, que Reig Marty —como aquella entrañable película protagonizada por Ernest Borgnine— que Rein Martan, con pretendido acento francés, o ese duro Reij Martí que dicen los castellanos viejos y no tan viejos. Un problema cada vez más —y peor— pronunciado».

«Solución: una definición, un título, una categoría, un cómodo posicionamiento que lo pusiera en su sitio: en la cama ¿Dónde mejor? Como un señor».

«Así surgió el eslogan-concepto-marca que daría nombre (y apellidos) a sus productos:

“El Reig de la cama”».

«O, más sencillamente para todos, en todos los lugares del reino, “el rey de la cama”, lo cual facilita mucho las cosas y unifica la denominación, más allá de su origen».




NOTA: Por favor, no digan publicista para referirse a publicitario/a. Esa palabra significa otra cosa y es un error muy extendido el utilizarla para referirse a quienes trabajan en publicidad.

31 comentarios:

Vicisitud y Sordidez dijo...

"Soy Lorenzo Lamas, el reig de las camas. En América, claro..."

Si alguien puede decir que, en España, se ha hecho un anuncio mejor que éste, sólo puedo llamarle necio y snob. Un esfuerzo intelectual superior a la estulticia actual de decir "Saaaaaaaaaab" cuando quieres anunciar un coche más feo que hortera. Pero, bueno, de la estupidez, inutilidad y fashionismo de la publicidad moderna se podrían escribir un quintillón de blogs. Con "El rey de las camas" como muestra, vamos que chutamos.

chochis dijo...

Es curioso esto que mencionas, a mi me han mucha gracia los anuncios de perfumes con esos acentos franceses, incluso en anuncios de marcas estadounidenses.

La navaja en el ojo dijo...

Pues sí, ésa sería otra buena cuestión para comentar. El mejor era el de Eau d'été, es decir, agua de verano, pero que con la pronunciación francesa sonaba muy parecido a "´jódete".

Lo peor es cuando locutores españoles intentan prounciar estos nombres que tú dices o también cuando intentan hacer los eslóganes en idiomas extranjeros, queda cutrísimo.

Otra buena sería la de los títulos de discos y películas pronunciados por locutores rancios que no saben nada de inglés. Vergonzoso. Anda que no habrá locutores bilingües o casi bilingües para esos casos.

chochis dijo...

Huy si hablamos de locutores y discos/grupos foraneos, entonces te recomiendo que te des un paseo por radio3, te lo ibas a pasar pipa! :-)

La navaja en el ojo dijo...

Ufff, peor es una mujer que se atreve a presentar durante toda la tarde en inglés en Rock And Gol. Me chirrían los oídos, tengo que cambiar de emisora cada vez que habla, aunque las canciones que ponen me gusten.

Ernesto dijo...

Mucho descendiente de principe gitano por lo que veo ;)

Algo asi fue la satira que le hicieron a un ministro italiano que queria promocionar en ingles los atractivos de italia.

Me parece o Lancome lo pronuncian como "lancoom"? (con un "a" algo peculiar) cuando en frances por lo que vi en la tele francesa deberia ser "locom".

Chusa dijo...

Hay que separar la locución en publicidad de la locución de los presentadores de programas. En publicidad lo que oímos es el resultado de lo que han querido los creativos. Los nombres propios se pronuncian como ellos (o sus clientes) deciden. Si el locutor no lo hace a su gusto, lo cambian y santo y bueno.
En cuanto a los programas musicales, deportivos o (lo que es aún peor) las noticias, la cosa cambia. En esos casos el absoluto y único responsable de los que se dice y de cómo se dice es el que habla. ¡Duro con ellos que son unos catetos!
No es necesario e incluso sería ridículo poner acento de Oxford para dar paso a una canción, pero unos conocimientos mínimos de pronunciación (haber aprobado la básica, vamos)serían muy de agradecer.
Claro que no se puede pedir que sepan pronunciar inglés, francés o alemán, cuando en español dicen que la "picina" tiene "trenta" metros y al "furbol" juegan mayores de "vente" años.

La navaja en el ojo dijo...

Hasta hace muy poco, los creativos dirigían a los locutores, cosa lógica pues los creativos que han escrito la frase son los que saben qué intención hay que darle. Dirigir es como dirigir cine, no significa obligarles a dar una entonación concreta, pero sí orientarlos en las intenciones, pues muchas veces, el texto por sí solo no permite adivinarlas.

Desde hace un tiempo, se ha mezclado la vagancia de los creativos, su falta de criterio para dirigir a los locutores y la soberbia de ALGUNOS de éstos (no de todos, claro) y ya parece que no se pudiese dirigir a los locutores. La prueba está en mogollón de anuncios en los que las frases están pronunciadas con intenciones completamente diferentes a las que tenían por escrito. Se da incluso el absurdo de que en muchas ocasiones ni siquiera el creativo acude a la locución. O bien por la vagancia ya mencionada o porque la productora es tan estúpida que no deja a los de la agencia asistir.

Como cada vez se pierde más el valor de las frases creativas, también va dando más igual si se leen de una forma o de otra. Y esto es una pena.

Por supuesto, no se pueden ni comparar con los locutores de radio o presentadores de televisión. El nivel es muchísimo mayor en las locuciones publicitarias. Pero también es verdad que a veces, los tráilers de películas los hacen voces un poco viejunas (como dicen en “La hora Chanante”) que, no sólo no pegan, sino que no saben ni pronunciar el título. Y da igual todas las veces que se lo haga repetir quien encargue la locución. Si no les sale, no les sale. Y lo mismo puede ocurrir con títulos de discos, aunque estos se anuncian mucho menos en TV.

Aparte de eso, estoy de acuerdo contigo completamente. Si bien tampoco se puede pedir que sean todos bilingües, que al menos den algo de sí. Porque en este blog no nos dedicamos a eso, pero, si no, las traducciones perpetradas por los pinchadiscos radiofónicos nos ocuparían páginas y páginas. Recuerdo una de hace mil años en la que el locutor mencionaba que una canción decía: “you know what I mean” y el tío dijo “tú sabes lo que yo significo” y se quedó tan ancho. La cosa está en que nadie le estaba obligando a traducir. Se podría haber callado y ya está. Luego hubo otro que tradujo “I’ve had the time of my life” por “he tenido el tiempo de mi vida”. Así que, si nos dedicásemos a hablar de todo esto, daría para mucho. Si no me metía con ellos hasta ahora era porque me parece bastante más grave que cometan fallos como los que he señalado en otros posts traductores profesionales que cobran por ello y que se supone que saben el idioma de partida. Pero así por la chanza, una entrada sobre traducciones en radio… A lo mejor si algún día se me agotan los temas.

Anónimo dijo...

Pero es que no hace falta irse al extranjero. A mí se me hacen úlceras en las orejas cada vez que oigo a algún presentador (de noticias!) pronunciar "Ártur" (por Artúr), "Yósep" (por Josep -Yusép-) o "Savi" (por Xavi -Chavi-). Con los nombres de pueblos ya el descojone es inevitable. Digo yo: en la facultad de periodismo no deberían enseñar algo de culturilla general? Pronunciación, básicamente.

La navaja en el ojo dijo...

Claro, si uno de los ejemplos (Reig Martí) no es del extranjero.

Deberían enseñar cultura, pero no necesariamente en la facultad de Periodismo, sino en todas las facultades o más bien en el colegio para que así incluso quien no estudie en la universidad sea culto. Pero existe un problema, para ello deberían saber los propios profesores.

Por eso lo que sale en la tele nos preocupa tanto en este blog: porque a falta de buena enseñanza en la facultad y en los colegios, la televisión es la escuela para la mayoría de la gente. Y porque lo que se oye en la tele se lo aprende todo el mundo. Aunque esté mal dicho.

Eduo dijo...

La Navaja: Gracias, gracias, gracias. Temia ser el unico en este país que pensaba que la Gema de "Rock & Gol" de las tardes cometía poco más que carnicerías.

Esta última semana (lo sigo oyendo porque la música suele ser excelente y porque oído como comedia no tiene precio) se lo pongo a la gente que va conmigo como un ejemplo de "esto es lo que NO se debe hacer cuando se habla inglés. Eso NO es un acento, es una sopa de acentos pujados pretendiendo sonar nativo". Luego para comparar les ponía Vaughan un par de minutos.

Ya se que la discusión se ha ido por otro lado, pero tenía que comentarlo.

En cuanto a locuras de mala pronunciación a mi lo que me tiene más de los pelos es la obsesión por pronunciar toda "u" en una palabra en inglés como si fuera una "a" dura.

"MacNagues", "Gansanrouses", "Jalk", "Malder", "Escali"

(dejo como ejercicio averiguar que son cada uno en realidad. Los ingleses y estadounidenses que vienen flipan en colores cuando oyen esto, que es mucho más que sólo "Ah, dice 'maiquel' en vez de Michael, pero es porque tiene el acento de por medio".

"Burger King" lo hizo MUY bien. Muy Muy bien. Fácil hubiera sido que terminara como "Barguer Quin"

Eduo dijo...

Hablando de música. Que es lo que hace que a veces se modifique un nombre de grupo y otras veces no? cuestiones históricas? De marketing? De suerte?

Por cada "Kiss" (si, ya se, tengo la inspiracion aquí enfrente) o "gansanrouses" tenemos veinte "10 mil maníacos".

Aún no sé qué opinar sobre "rem" (estoy acostumbrado a pronunciarlo deletreado, al ser un acrónimo R.E.M.) o sobre "u-dos" (que estoy acostumbrado a oírlo en inglés y acepto que aquí puede ser desviación mía).

Una vez escuché a mi hermana hablar sobre los "esmásin panquin" y costó casi veinte minutos saber de qué grupo hablaba.

Anónimo dijo...

Una puntualización pedante: Nike en griego no se pronuncia /niké/, sino /níke/. Y para ser más correctos, en griego moderno se dice /níki/.

El problema de fondo con las pronunciaciones es que en España se desprecia al que sabe idiomas y se le tacha de pedante, por lo que hay un complejo tremendo a la hora de pronunciar algo en otro idioma.

Eduo dijo...

Anónimo: Es cierto. Si tienes suerte te contestan simplonamente: "Me has entendido, ¿no?". Si no tienes tanta suerte de los motes de pedante, arrogante y presumido no te salvas.

Al tema de las marcas impronunciables. Recuerdo en México cuando Daewoo empezó a entrar "en serio". Hicieron una campaña brutal en la cual el slogan, literalmente, era: "Se escribe 'daewoo', se pronuncia 'deu'".

La campaña por supuesto sólo tuvo el efecto de que hay un par de pedantes que llamamos a la marca con su nombre y el 98% de la poblacion que sigue diciendo "dae-guó".

Al final desistieron. La diferencia de sonido era tan grande que la gente no entendía que les explicaban cómo pronunciarlo. Pensaban que era un juego de palabras que no pillaban ("Ay, esos publicistas", decían)

La navaja en el ojo dijo...

Muy buen ejemplo lo de Daewoo. No lo sabía y es justo como lo que yo comentaba en la entrada.

Anónimo: pues toda mi vida me habían dicho que la Atenea Niké y esas estatuas se pronunciaban así. O sea que los profesores no tienen ni idea. Bueno, pasa también con el latín, ¿no?, que cada uno sostiene una pronunciación.

Con respecto a lo de ser pedante: por un lado, es verdad que la gente, por tener complejo, en lugar de quedarse calladita, se mete con los demás. Por otro, os diría que es muy fácil saber idiomas y no resultar pedante.

La persona pedante no es la que utiliza un registro culto o hipercorrecto. Es la que lo utiliza en los momentos en los que no es adecuado. Por lo tanto, si estamos hablando en otro idioma con una persona que lo habla bien, pues pronunciaremos todo lo correctamente que sepamos. Pero cuando estamos hablando en castellano con nuestros colegas, a mí me da repelús pronunciar perfectamente. Lo que hago es pronunciar mal o incluso como se escriben las cosas. Para no resultar estúpida. Si alguien se cree que lo hago porque no sé el idioma, pues que le den.

Por cierto, Eduo, no se puede acceder a tu perfil. Lo digo porque si tienes también un blog, no sabremos cuál es para visitarlo.

jalop dijo...

En clase de una asignatura que tuve de marketing y cosas de esas, siempre nos ponían Schweppes como ejemplo de marca que se tuvo que gastar un pastón en que la gente aprendiera a pronunciar el nombre, con todos los anuncios de gente haciendo Schhhhh... y tal. Por eso una norma habitual a la hora de elegir logotipos y marcas es que sean fácilmente pronunciables en la mayoría de los idiomas.

La navaja en el ojo dijo...

Otro muy buen ejemplo de marca impronunciable, el de Schweppes. Y qué buena era la publicidad que hicieron en su día, sobre todo con lo del hombre de la tónica. Qué buen cásting, sólo igualado por el de viajes Iberia, que ahora sale en Camera Café. Consiguieron que la gente dijese esa marca tan jodida.

El mejor ejemplo de marca que se eligió para que no tuviese confusión en ningún idioma es Kodak. Mucha gente pensaba que era el apellido de alguien o que tenía un significado. Pero sólo se eligió por eso.

Con Orange les ha valido en varios países: no una pronunciación común, pero sí la existencia de la palabra y supongo que allí cada uno la pronunciará como se pronuncian el color y la fruta. Espero.

Los demás casos en los que es impronunciable, supongo que se debe a que no se pensó que fuese a ser internacional, como Deutsche Bank, Reig Martí, La Caixa... Hoy en día cada vez es habitual que las marcas sean impronunciables, porque todo son multinacionales, o porque son de otra región de su país donde la pronunciación es distinta. En estos casos, no hay más remedio que vender una marca impronunciable. Y ahí es donde los publicitarios tienen que buscar campañas que, además de publicitar, sirvan para eso, como las que hemos mencionado.

Anónimo dijo...

Yo, modestia aparte, he estudiado muchos idiomas y lo de las pronunciaciones siempre me ha hecho gracia. Personalmente me da igual si una persona hablando en español con otro hispano parlante pronuncia bien o mal el inglés. Me parece absurdo aplicar la fonética inglesa (o la de cualquier otro idioma) a rajatabla en medio de una conversación en castellano. Además, para ser justos habría que ser igual de escrupulosos con todos los idiomas, y no podemos pretender que todo el mundo conozca las reglas de pronunciación de 200 lenguas.

Ahora bien, lo que me repatea son esas sobrecorrecciones tipo "Naik" en vez de /nike/ o /naiki/, o "Rigan" en vez de /Regan/. Me niego a decir /Naik/. La última vez que fui a comprar un artículo de esa marca y la pronuncié /nike/, recuerdo como la dependiente me miraba con cara de superioridad mientras me decía "¿te refieres a la camiseta "Naik", ¿no?"...aaaagh, ¡qué horror!

Otro filón es el de los nombres árabes o africanos transcritos al alfabeto latino utilizando las reglas de pronunciación del francés: ¿cuánta gente sigue diciendo "ouagadougou" (capital de Burkina Faso) cuando se pronuncia simplemente /wagadugu/?

La navaja en el ojo dijo...

De acuerdo completamente, último anónimo. Si lees otras entradas del blog verás que pensamos así.

La capital de Burkina Faso yo nunca la había pronunciado ni bien ni mal. No sabía ni que se llamaba así :).

Eduo dijo...

LaNavaja: Gracias por el comentario. No tengo blog en blogger así que ni se me había ocurrido revisarlo.

Anónimo dijo...

Amigos, por poner un punto de vista diferente y con el dolor que puede suponerle a muchos. La marca Nike es este país se pronuncia Naic. Que sí, que puede venir del griego clásico o moderno, del inglés o de Marte pero por estos lugares la palabreja a mutado. Las cosas de los idiomas, de que sean elementos vivos y cambian en el tiempo y el espacio.
Vivimos en un país de catetos pero me gustaría ver en Francia, EEUU o Uganda como acogen algunos de nuestros palabros.
Si lo flipais porque un dependienta dice Naic y pensais que es una hereje satánica del idioma me parece que habeis salido poco a conocer este país. La Hora Chanante es la Real Academia de la Lengua comparado con lo existe en algunos lugares.
Yo, después de haber tratado con gentes de otros paises, sobre todos estadounidenses, no tengo reparos en decir Naic o pronunciar Malder marcando el acento el a. Nosotros somos catetos pero los supuestamente países civilizados lo son aún más y no tienen complejos por ello.

La navaja en el ojo dijo...

No has entendido nada, Anónimo:

No estoy diciendo que la gente sea cateta por decir "Naic". Existen cosas bastante más catetas y no habría que ir muy lejos para encontrarlas.

De lo que hablo es de que los anunciantes y los publicitarios, a la hora de vender una marca, deciden de qué forma van a hacer que el público la pronuncie. Y si se extendió lo de "Naic" fue a propósito.

La navaja en el ojo dijo...

Por favor, no digan publicista para referirse a publicitario/a. Esa palabra significa otra cosa y es un error muy extendido el utilizarla para referirse a quienes trabajan en publicidad.

Anónimo dijo...

Entiendo hacia donde estaba orientada la temática. Yo me refería a ciertas entradas en las que parecía que les alteraba el que una dependienta les dijiese Naic. Y como bien dices, si se planificó que esa marca fuera conocida aquí como Naic lo correcto es decirlo de esa forma, o así lo veo yo. En EEUU es otra cosa. Creo que el contexto es importante y en el nuestro digamos que el estándar que se ha impuesto, bien por que la publicidad lo indujo o por que todos pensábamos que se pronunciaba así, estuviera mal o bien, es el qué es.
Y dejemos ya a Nike/Naic, que las mejores zapatillas de toda la vida han sido las J'Hayber, y sin publicidad ni leches :-)

mosca cojonera dijo...

aún recuerdo cuando conocí a Navaja. Ella acababa de llegar de fuera y yo también. Y no había manera de saber como pronunciar las cosas.

Al final lo más cómodo es decirlas tal cual: un ipoz, un ordenador apel, o los esmasin pankins, para que te entienda tol mundo (como lo de Daewoo).

La navaja en el ojo dijo...

Poooozí.

BLOGus dijo...

Hubo un caso muy resonante en Argentina, desde siempre la marca de refresco de naranja que competía con Mirinda era Crush y se pronunció durante años como suena "crush". Pasaron algunos años que ya no se fabricó y cuando la relanzaron la pronunciaron en la publicidad como en inglés "crash", que sonaba muy bien, como choque como golpe, algo así. Bueno, a las dos semanas cambiaron el doblaje de la publi y volvieron al ya clásico "crush". La costumbre pudo mas!
Muy buen blog! de lo mejor que he leído en las últimas épocas. Saludos

La navaja en el ojo dijo...

Muchísimas gracias, BLOGus.

Elperejil dijo...

Genial post y todos los comentarios siguientes. Lo he leído como quien lee un libro o una buena columna de un periódico.
No soy filólogo ni mi inglés es para echar cohetes, pero intento aprender y me resultan muy interesantes todas estas cosas (y muy divertidas, que también es importante, caramba). Intentaré poner mi pequeño granito de arena con una experiencia de un amigo mío. Él sí habla bien inglés, pues estudió varios años en el Reino Unido... pero no pudo evitar que la forma de pronunciar aquí las marcas extranjeras se le pegara. Y en su último año en ese país, durante una dicusión sobre coches con varios ingleses, comentó que su coche favorito era el Jaguar, pronunciado como lo hacermos aquí casi todos, "llaguar", con lo que casi ninguno de sus contertulios entendió muy bien a lo que se refería, pues en inglés Jaguar se pronuncia, "ieigua" o algo por el estilo. Al final consiguió hacerse entender con el consiguiente cachondeo de todos... y también consiguió un mote para el tiempo que le quedaba allí... el "llaguar".

Anónimo dijo...

Lo curioso es que en EEUU a nadie le interesa si dices "Naik" o "naiki"...Esos lios se los dejamos a los Europeos.

Anónimo dijo...

002-Anonimo
Les cuento sobre tres marcas por acá en Perú: Nike, Tommy Hilfiger y Procter y Gamble.

Estas marcas se comercializaban mucho antes que la publicidad tratara de enseñar a pronunciarla, y como en esos tiempos no había Internet y muy muy poco Cable, no había punto de referencia. Así, la gente se acostumbró a decir "NAIC", "TOMI JALFAIYER" y el tercero se prefería no pronunciar. Hace relativamente poco las dos primeras marcas comienzan a hacer campañas publicitarias en la tele, así, la gente recién se entera del "NAIKI" y del adaptado "TOMI HILFIGUER" asi como del "PROCTER y GAMBLE" tal cual suena en español.

Saludos