¿Traducción correcta o censura?: El evangelio según San Mateo

Los matices que diferencian las distintas lenguas pueden llevar a malentendidos y susceptibilidades a la hora de traducir. Un buen ejemplo sería El evangelio según San Mateo (1964), la obra maestra de Pier Paolo Pasolini que consiguió convencer a católicos y marxistas al mismo tiempo. He leído que Pasolini protestó por el título que se le dio a su película en el extranjero, que, tanto en español como en inglés como en francés, incluye la palabra San, algo que para el director, ateo y comunista, cambiaba el sentido de una película que de ninguna forma pretende narrar hechos sagrados, por lo que añadir un San inexistente en italiano supondría casi un acto de censura.

La cuestión idiomática que hay detrás de este malentendido es que en italiano la manera normal de hablar de los evangelios es vangelo secondo Luca o vangelo secondo Giovanni, mientras que en español decimos siempre evangelio según San Lucas o según San Juan. Por lo tanto, el título original del film, Il vangelo secondo Matteo, suena perfectamente a frase de iglesia en Italia, mientras que en España El evangelio según Mateo sonaría forzado, se notaría mucho que el San se ha suprimido a propósito y podría levantar susceptibilidades entre los católicos (no digamos en la época de la película).

En principio la lingüística apunta claramente a que la traducción correcta sea El evangelio según San Mateo, pero aquí estamos ante un típico ejemplo en el que el traductor debe tener en cuenta factores extralingüísticos en su trabajo. Tanto poner como no poner el San supone ideologizar el título del film en un sentido o en otro frente a la ambigüedad del original. Sabiendo la intención de Pasolini, probablemente lo más acertado habría sido optar por El evangelio de Mateo, expresión que permite prescindir del polémico San sin molestar a unos ni a otros; se pierde calidad idiomática en la traducción, porque es una forma de referirse a estos libros de la Biblia menos habitual que la otra, pero se respeta la intención de Pasolini. Si no se hizo pudo ser con un cierto ánimo de censura o más probablemente por desconocimiento, no del italiano en este caso, sino de la obra del autor al que se traducía.

5 comentarios:

Ernesto dijo...

Algun protestante por aca que pueda decirnos si ellos tambien se refieren a los apostoles y evangelistas como "San"?

chochis dijo...

SAN TANASIO! BUEN POST!

La navaja en el ojo dijo...

Me parece una muy buena observación. Añadir el San sería lo más aproximado, si es que en italiano no se suele poner. Lo que no entiendo es la protesta de Pasolini. Me ocurre que no conozco la película y por eso no puedo saber cuál era su preocupación. Pero si el título original aludía claramente a la Biblia, con la palabra evangelio (vangelo), ¿cuál es su queja? Si se tratase de un Mateo cualquiera y no el supuesto santo, se tendría que haber mantenido el nombre en italiano, o sea, con dos T. ¿Cuál era la intención de Pasolini? ¿Quería narrar lo que se cuenta en ese evangelio, pero sin componentes milagrosos o religiosos? He buscado en Google, pero tampoco comprendo bien lo que comentan. Me gustaría saber más sobre la película para entender bien por qué se quejaba Pasolini, pues creo que más bien se quejó porque no comprendió bien las connotaciones de las que ha hablado Jalop.

Chusa dijo...

Passolini se quejaba porque era lo más "chic". La traducción me parece la correcta. traducirtlo sin el "san" habría añadido un significado que en italiano no tiene. No es que hubiera sido irreverente porque en español tambien se citan los evangelios "tuteando" a los escritores ("¿Quién de vosotros con sus preocupaciones puede añadir a su estatura un solo codo?" Mateo 6,27)
Pero el título de la película hace referencia directa a San Mateo por muy progre y muy laico que quisiera ponerse despues el director.
(¿Se nota que le tengo manía?)

La navaja en el ojo dijo...

Sí, pero me gusta mucho tu explicación. Se acerca a lo que yo sospechaba sin haber visto la peli.