Days of glory .... para los títulos en inglés

Hace un par de meses se estrenaba entre nosotros un film de género bélico llamado aquí Days of glory. Sorprendentemente, se trata de una coproducción francoargelina cuyo título original es Indigènes. Puedo entender que, según la tradición española de que el título debe ser lo más explícito posible, la distribuidora prefiriera Días de gloria, que es un nombre más llamativo y comercial que Indígenas, pero no se comprende la decisión de emplear un título inglés que no es el original de la obra.

En algunos países, como Holanda, el cine se ve subtitulado y nunca se traducen los títulos de las películas, tengan la procedencia que tengan, aunque esto en la práctica implica que la mayoría estarán en inglés, puesto que en todos los países son los productos norteamericanos los que dominan el mercado. La costumbre moderna, cada vez más habitual aquí también, de no traducir el título en principio no tiene nada de particular, en la traducción como en todo hay tendencias y tal vez la actual vaya en esa dirección. Antiguamente los nombres de los personajes de las novelas se traducían al castellano: muchos hemos leído historias de Hércules Poirot o Arsenio Lupin y recordamos a la señorita Escarlata de Lo que el viento se llevó, que se vería convertida en Miss Scarlett si hoy en día la novela fuera traducida de nuevo. Así que en principio no habría por qué rasgarse las vestiduras si, al igual que ya no se traducen los nombres de los personajes, se opta por no poner tampoco en español títulos de estrenos recientes como History boys, Zodiac, Premonition o Waiting.

Otra cosa es cuando la tendencia no es la de respetar el título original sino simplemente la de imponer el inglés, que por ahora en España no es más que una lengua extranjera, al menos en teoría. Si hablamos de Zodiac y no de Zodíaco, deberíamos hablar también de Efter Bryllupet en lugar de Después de la boda, de Direktøren for det hele y no de El jefe de todo esto, de Das leben der Anderen en vez de La vida de los otros, y largo etcétera. No sólo no lo hacemos, sino que a veces adoptamos el título inglés de estas películas, como en el caso de The ring (la japonesa original) o Hero, algo que en realidad es tan hortera como pronunciar a la inglesa los nombres de otras lenguas ("Güim Güenders" en lugar de Wim Wenders), o a veces incluso de la nuestra ("Maraia" Carey). Es absurdo que nos dé vergüenza pronunciar a la española un nombre cuando no conocemos la lengua de la que proviene y en cambio nos lancemos a decirlo como pensamos que se debe decir en inglés. Parece que no está de más recordar lo obvio, que título original y título en inglés, al igual que idioma extranjero e idioma inglés, en principio son dos cosas muy distintas.

13 comentarios:

Olli Carreira dijo...

Creo que de lo que hablas es de un conflicto "filológico" que está muy de "moda" ultimamente: Conservar la lengua frente a las "agresiones" del inglés, frente a permitir la influencia de otras lenguas en la nuestra. Por supuesto, las traducciones son la vía de entrada de extranjerismos en nuestra lengua, y para esto hay de todo: desde los que opinan que hay que traducir todo a los que creen que hay que mantener el original. Supongo que lo suyo sería dar una de cal y otra de arena, para "contentar" a ambas partes. Como en todo, los extremos no son buenos para nada :)

Beatriz Maldivia dijo...

Con lo de Indigènes que comenté en el artículo al que se llega con el primer enlace, además de todo, tuve problemas. Había puesto la noticia llamando a la película por su nombre original y la distribuidora envió una carta muy airada protestando por nuestro uso "indebido" de este título y por el olvido del supuesto título oficial que manejaban ellos. Posteriormente, por las altas instancias del blog, también se me echó en cara. Y todo por ser más correcta que ellos. Claro que, cuando puse la nota que aparece en ese citado artículo, ya nadie dijo nada más.

La navaja en el ojo dijo...

Es una plaga. Cada vez pasa con más títulos. Igual de absurdo es que el título que nos llegue sea la traducción del título inglés en lugar de la traducción del título original, como comenté en este post: http://traduccionydoblaje.blogspot.com/2007/03/transcripciones-de-idiomas-con-otro.html
sobre 'La maldición de la flor dorada'. El pobre Yimou, con lo bueno que es, ya lleva dos.

Chusa dijo...

La cursilada de traducir un título original francés al inglés me recuerda a los que levantan el meñique tieso para beber. ¡No se puede ser más ridículo!

La moda de los títulos en V.O. tiene tres causas. La primera es lógicamente económica. En 1992 Disney hace que nos traguemos "Aladdin" para poder colocar el producto en todo el mundo ahorrando gastos. A ver quién convence ahora a los niños de que en realidad se llama Aladino. "La Guerra de las galaxias" no pasó a ser en España "Star wars" hasta la segunda trilogía y el motivo es el mismo: son millones de muñequitos, juegos y chorradas las que hay asociadas a ese título; si no le cambiamos el nombre se pueden vender y publicitar en todo el mundo con un considerable ahorro en envases, cartones, etc.

Luego está lo de ser cursi e inculto a partes iguales. En 1979 "Apocalypse Now" fue bautizada por todos los españoles como "Apocalipsis now" sin ningún reparo ya que aunque el título no fuera traducido por los distribuidores, el pueblo llano conocía el Nuevo Testamento. Sin embargo en 1998 el analfabetismo impera y "Armageddon" (pronunciado Armaguedon para más INRI) ya no es el apocalíptico Armagedón.

El tercer motivo sería el desconocimiento de los idiomas y la absoluta falta de imaginación. Hace unos años, los distribuidores se preciaban de saber a qué público estaba dirigida la película que habían comprado y en consecuencia buscaban un título que vendiera el producto. Ejemplos hermosos serían "Magnolia" por "Show boat" o "La leyenda de la ciudad sin nombre" por "Paint your wagon".
Para la traducción tambien hay razones peregrinas. En 1979 la película de Joan Collins "The bitch" se tituló en España "El placer" porque "La puta" o cualquier sinónimo le parecián muy fuertes a la señora del distribuidor.

SuperSantiEgo dijo...

Bueno, de lo que habláis siempre en este blog en definitiva es de asuntos sociolingüísticos. El inglés y el japonés son dos lenguas élite de dos naciones consideradas élite, así que hay que imitarlas, seguirlas y lamerles el ojete.

Si por los otakus fuera, los doblajes o subtítulos del anime serían incomprensibles para todo el que no estuviese metido hasta el fondo en el rollo que se tienen montado. En el caso del inglés, las imposiciones culturales que se pretenden por un mal entendido "respeto al original" causarían las iras de tantos si se diesen en el caso de títulos en alemán, en coreano o en finlandés, que ahí todo el mundo quiere que se lo pongan en cristiano y bien clarito.

Está claro que Coches no es un título mejor ni peor que Cars ni es más lógico ni tiene más sentido, aunque creo que ne Brasil sí la llamaron Carros. Lo que pasa es que luego nos tiene que venir el merchandising hecho de China homogeneizado. Después viene la explicación ideológica aplicada a la lengua: "Es que hay que respetar el título original, que mola más", que justifica la chulería de calzar un título en inglés. Vamos, es que es de manual.

No sé por qué nos extrañamos. Hasta los punto de ventas a mayoristas se llaman "cash and carry", y me apuesto un huevo a que la mitad de la gente no sabe que eso quiere decir "paga y llévatelo".

Y los de Forum en los comics Marvel, por decisión de algún anormal, ponían siempre New York en vez de Nueva York, que es como poner London en vez de Londres, y tan tranquilos ponían Big Apple en vez de Gran Manzana, que está más que implantado en español.

La navaja en el ojo dijo...

Creía que te referías a la otra Waiting, que sí tuvo título en español: ¡Marchando! (http://www.blogdecine.com/2006/08/01-mientras-aclerks-2a-va-amarchandoa), pero si te refieres a la franco-palestina (http://www.labutaca.net/films/53/waiting.htm), el caso sería el mismo que comentábamos de Indigènes, pues su título original es Attente. Y ahí las vestiduras sí merecen ser rasgadas, aunque sólo sea por lo absurdo.

JohnTrent dijo...

No intentes sacar lógica de las decisiones que toman los que se dedican a estas cosas en España. No la hay, y punto. Este caso no es muy sangrante, a decir verdad se queda en mera anécdota, pero hay otros con el tema de las traducciones que ponen los pelos de punta.

La navaja en el ojo dijo...

Es gracioso incluso que se da por hecho que el idioma original es el inglés. Ahora me mandan una cosa avisando con muchas advertencias y exclamaciones: "¡¡¡V. O. sin subtítulos!!!" y yo pregunto, "¿En qué idioma" porque la cosa cambiaría bastante si fuese uno u otro.

Eduo dijo...

Cuando entré a leer esto estaba totalmente convencido de que alguien comentaria sobre "Zombies Party".

Especialmente considerando que hay un chiste recurrente durante la pelicula donde especificamente se evita utilizar esa palabra.

La navaja en el ojo dijo...

Pues es otro buen ejemplo de título para comentar. Lo que pasa es que el original Shaun of the dead es un juego de palabras con la peli a la que parodian Dawn of the dead (amanecer de los muertos) y Shaun (tú y lo sabrás, pero lo comento por si lo leen otras personas) es el nombre propio del protagonista. Entonces, un título igual no se podría poner.

Lo que es verdad es que el título español la hacía parecer tan mala que no la vio nadie. Yo, de hecho, siempre pensé que sería una puta mierda hasta que me la pusieron y me encantó.

La navaja en el ojo dijo...

Si en el blog veis que hay cosas que se podrían comentar y no están, dadnos tiempo (y sugerencias, claro). Llevamos pocos meses y aún hay cabida para un montón de cosas más. En cuanto a títulos inventados, como el que señalas de Zombies Party, y no simplemente errores de traducción, de momento no hemos comentado porque parece como si fuese otro tema (en algún artículo sobre títulos lo explico mejor). Pero si empezásemos por ahí, nos daría para cientos de entradas. Quizá el mejor es Soñando, soñando, triunfé patinando.

La navaja en el ojo dijo...

Es curioso que hay cosas que se conocen de toda la vida y en ellas sí se pronuncia bien. No sé si será porque había más cultura entonces o porque había menos conocimiento del idioma inglés y por lo tanto menos influencia. Me refiero a Wagner. Nunca he oído a nadie, afortunadamente, decir Guagner. Sin embargo, sobre el ejemplo que pones de Wenders, no he oído a nadie decir Benders.

Anónimo dijo...

lo de Aladdin en su momento me indignó mucho, pero no pensé en el motivo del merchandising (no hay otra palabra generalmente aceptada y más española para esta idea tan yanki verdad?), inocente de mí... En Cars ya casi ni me fijé, pero lo que tiene delito y no está justificado de la misma forma, es de puro cabestro, es lo de Meeet the Robinsons como Conociendo a los Robinsons (sí, con la s final...), urg!