Sobre las nominaciones a los Oscars

No es que a estas alturas vayamos a enjuiciar lo justo o injusto de los premios de este año, sino la corrección de utilizar la palabra nominaciones. Ni nominado ni nominación aparecen en el diccionario de la RAE, aunque el verbo nominar sí recoge (aunque sólo en tercer lugar) la acepción de "presentar o proponer a alguien para un premio". En español correcto, se habla de los finalistas o de los candidatos a un premio, no de los nominados, pero cuando los premios de la academia de Hollywood comenzaron a hacerse populares, esta traducción literal y rápida de nominees se extendió rápidamente.

En realidad la palabra es de origen francés, lengua en la que sí se emplea habitualmente nomination en el sentido de candidatura. El inglés la copió y la popularidad que cogieron los Oscars la transmitió a otras lenguas, aunque en la nuestra su significado es más restringido, puesto que, al menos por ahora, nadie habla de los nominados al premio Nobel ni a un certamen literario. Este término solamente se utiliza en los premios Oscar y sus múltiples imitaciones: los Goya españoles, los Cesar franceses, los BAFTA británicos, los David di Donatello italianos, los Grammy de la música, los EMI de la televisión, etc. Y es que todos estos galardones imitaron la fórmula de los Oscars, de anunciar con bastante antelación los finalistas de cada categoría y reunirlos a todos para anunciar al ganador, como si se tratase de la lectura de un testamento o del final de una novela policíaca. Cuando además alguien tan inteligente como perverso añadió el detalle de las minicámaras que toman primeros planos de la cara de los nominados en el momento de la apertura del sobre con el nombre del elegido, el éxito de este tipo de entregas fue todavía mayor e imitado por doquier.

Debido a problemas de copyright por ser Oscar, a pesar de su condición de nombre propio, una marca registrada (un delirio más de las extravagantes leyes sobre la propiedad intelectual), pocas veces leeremos en la prensa anglosajona información sobre los Oscars, y sí sobre los Academy Awards. La traducción literal premios de la academia no debería, de todas formas, emplearse en español salvo cuando se trate de una cuestión de estilo para no repetir el nombre Oscar muchos veces, puesto que hay muchas academias, y algunas de ellas son más populares e importantes para nosotros que la de las Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.

Por último, a finales de los años 80 se cambió la tradicional fórmula para designar al ganador, que pasó del célebre the winner is ... a the Oscar goes to .... Se supone que esta última frase es más políticamente correcta por no llevar implícita la idea de vencedores y vencidos, aunque esto no deja de ser bastante hipócrita dada la naturaleza ferozmente competitiva de estos premios. Mientras que nadie dudó a la hora de traducir the winner is por el ganador es, the Oscar goes to resulta más complicada para los periodistas. A veces se sustituye, en un exceso de literalidad, por el Oscar va a, o el Oscar va para, que suenan realmente mal en español, y otras por el Oscar es para, como si se tratase de un regalo o de un paquete que viene en el correo. Lo más próximo al original sería tal vez una fórmula que nunca se usa, el Oscar se lo lleva, que conserva el matiz políticamente correcto de la fórmula inglesa y que mantiene la idea de movimiento y de algo que cambia de manos.

2 comentarios:

La navaja en el ojo dijo...

<< El diccionario de la RAE, aunque el verbo nominar sí recoge (aunque sólo en tercer lugar) la acepción de "presentar o proponer a alguien para un premio">>

Me ha ocurrido ya con varias cosas. Iba a criticar que se utilizase mal y, en el diccionario on-line de la RAE, venía al final la acepción que yo creía que no era correcta en castellano.

No sé si este diccionario se estará actualizando con estas cosas que acepta sólo porque su uso se ha extendido o qué. Pero se me hace raro.

Por otro lado, debo confesar que, en un blog sobre cine en el que escribo habitualmente, he utilizado mucho el verbo "nominar", aunque pensaba que estaba mal utilizado (ahora veo que lo acepta la RAE) sólo porque es lo que la gente espera leer y por la comodidad de no buscar siempre otra alternativa. Soy vaga ;) Pero casi siempre he tratado de buscar otros verbos.

jalop dijo...

Parece que en esta y en otras ocasiones, la RAE ha decidido comulgar con ruedas de molino y aceptar un uso poco correcto pero habitual y ya prácticamente irreversible de una palabra. Pero en ese caso deberían aceptar también nominado y nominación.

Yo también he hablado en artículos y otros blogs de nominaciones a los Oscars porque es lo que todo el mundo espera que digas, supongo que todos somos un poco culpables de que la lengua se convierta cada día un poco más en spanglish.